Un triunfo poco limpio III: Bombardeos

20 May
Dos testimonios antes de entrar en materia:

El primero es de Victor Klemperer, filósofo alemán, autor de LTI, judío convertido al protestantismo y habitante de la ciudad de Dresde en 1945:

Sonó una larma a gran escala… Muy pronto oímos el zumbido cada vez más fuerte y profundo de los escuadrones que se acercaban, se fue la luz, una explosión cercana… en algunos grupos se escuchaban llantos y gemidos; aviones que se acercan, un peligro mortal, una explosión… De repente, la ventana del sótano situada en la pared trasera, opuesta a la entrada, se abrió de golpe, y fuera brillaba la luz como si fuera de día… Resplandecían las llamas. El suelo estaba cubierto de cristales rotos. Soplaba un viento terriblemente fuerte”

Dresde 1945

Dresde 1945

El otro testimonio pertenece a una estudiante de esa misma ciudad, una joven que deambulaba por las calles de Dresde con su hermano gemelo, como Klemperer, el 13 de febrero de 1945:

Las llamas lo lamían todo a nuestro alrededor, y de algún modo nos encontramos en la orilla del Elba. Pude ver el fósforo danzando sobre el agua, de modo que para la gente que se arrojaba al río a fin de huir del fuego, no había escapatoria. Había cuerpos por todas partes, y las máscaras de gas que llevaba la gente se habían fundido con sus rostros… Empezamos a buscar un sótano para ocultarnos, pero en todos los sótanos donde mirábamos veíamos a gente que había muerto allí sentada debido a que los incendios habían aspirado el oxígeno y se habían axfisiado.

Al fin alcanzaron el refugio familiar y allí vieron:

Dentro vi un montón de cenizas que tenían la forma de una persona. ¿Sabes cuando pones madera en un horno, y ésta se quema y se pone al rojo, y conserva su forma mientras se consume por dentro, pero en cuanto la tocas se desintegra? Eso es lo que era: la forma de una persona, pero sin que quedara nada de su cuerpo. Yo no sabía quien era, pero luego vi que llevaba pendientes en las orejas. Yo conocía aquellos pendientes: era mi madre”

 Puede parecer extraño que haga un post dedicado a los bombardeos más salvajes llevados a cabo por los aliados y que, sin embargo, no tenga en cuenta los de Hiroshima y Nagasaki. Pero Dresde y Tokio representan el grado de destrucción que se podía alcanzar sin emplear armas nucleares. En estas dos ciudades se empleó la técnica del bombardeo de saturación (carpet bombing)  y una gran cantidad de bombas incendiarias.

Tokio 1945

Tokio 1945

Ambas ciudades sufrieron un grado de destrucción brutal, mayor en el caso de Tokio, donde todas las viviendas tradicionales de madera fueron convertidas en ceniza. En el caso de Dresde aun se mantiene el debate sobre el número real de víctimas que oscila entre las 18.000 y las 35.000; en el caso de Tokio se calcula que fueron unas 100.000 las vícitmas mortales.

Insisto, la guerra había que ganarla, pero creo que descargar la ira sobre la población civil no era el camino indicado, no era la forma correcta. ¿Por qué bombardear a la población civil? En 1920, cuando Churchill era Ministro de la Guerra y el Aire ordenó emplear la potencia aérea, sin duda alguna, para aplastar la revuelta iraquí, sin embargo la mayor conmoción mundial por un bombardeo sobre población civil lo provocó el bombardeo de Guernica en 1937 a manos de la Legión Cóndor alemana. Una vez que Gran Bretaña entró en la II Guerra Mundial fueron los primeros en lanzar sus bombardeos sobre la población civil, de manera que Hitler justificó el bombardeo de Londres como una respuesta a la agresión británica. El 30 de octubre de 1940 Churchill declaraba: “Hay que hacer sentir a la población civil de los alrededores de los objetivos todo el peso de la guerra”.  A lo largo de 1941 el premier británico subrayó reiteradamente que era necesario que la Unidad de Bombarderos atacara la moral de los alemanes normales y corrientes. Es decir, la doctrina del bombardeo sobre población civil es anterior al nombramiento del jefe de la Unidad de Bombarderos, el mariscal del Aire, Arthur Bombardero Harris.

Sir Arthur "Bombardero" Harris

Sir Arthur "Bombardero" Harris

El general Curtis E. LeMay

El general Curtis E. LeMay

Nueve días antes de este nombramiento (el 5 de febrero de 1942) se transmitía por escrito la siguiente orden a la Unidad de Bombarderos: […] el principal objetivo de sus operaciones debe concentrarse ahora en la moral de la población civil enemiga y, en particular, de los trabajadores industriales” esos ataques debían adoptar la forma de “ataques incendiarios concentrados”. Eso significó que una creciente proporción de los recursos británicos y, posteriormente, estadounidenses se desvió hacia la destrucción de las ciudades alemanas y japonesas, dicho de otro modo, a la matanza de civiles (como demostró el general LeMay al ordenar la incursión sobre Tokio en marzo de 1945). Años antes, el Departamento de Estado Norteamericano había denunciado como “injustificada y contraria a los principios del derecho y del humanitarismo” esa política cuando los japoneses bombardearon, en 1937, las ciudades chinas. Lo que hicieron la RAF británica y la USAAF norteamericana dejó en mantillas todo el daño realizado por la Luftwaffe alemana en Londres.

Vídeo sobre el bombardeo de Dresde

 

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