La Guerra Fría y el Deporte

26 Dic

No tiene que ver con la Guerra Fría pero refleja el contenido de lo que se expone este post

Exceptuando el precedente que sentó Hitler, al tratar de convertir los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, en un escaparate de la “superioridad de la raza aria” (puesta en ridículo por Jesse Owens);  los Juegos Olímpicos fueron uno de los escenarios “privilegiados” de la Guerra Fría. No fueron, sin embargo, los dos principales actores de este enfrentamiento quienes iniciaron el proceso de convertir a los Juegos Olímpicos en el escenario de sus rivalidades ideológicas y geopolíticas; fue el eterno conflicto entre Palestina e Israel quien iniciaría esta carrera, este enfrentamiento tendría un momento de “estrellato” en unos juegos olímpicos.

  • Munich 1972, por primera vez, con televisiones de todo el mundo en directo, un conflicto armado dejaría en segundo plano las competiciones deportivas. Para reconstruir aquellos momentos hoy día contamos con la inestimable ayuda del cine, una de los últimas películas de Steven Spielberg es, precisamente, Munich, que arranca de aquel atentado cometido por Septiembre Negro para ofrecernos su visión del enfrentamiento árabe-israelí a lo largo de la década de los setenta.

Atletas israelíes asesinados en Munich '72

Así quedaron los helicópteros en los que pretendían huir los miembros de Septiembre Negro

En Munich 72 tendría lugar un hecho que sería una especie de premonición de lo que vendría después. Me refiero a la final olímpica de baloncesto en aquellos juegos:

Por primera vez, desde que el baloncesto era deporte olímpico, parecía que la URSS  acabaría con la imbatibilidad norteamericana, de hecho estuvieron por delante en el marcador todo el partido, hasta que sólo 3 segundos para concluir el encuentro, momento en que los norteamericanos se pusieron por delante a sólo un punto. Los soviéticos pidieron tiempo muerto ; una vez finalizado el tiempo muerto, la URSS sacó en corto y un tiro lejanisimo voló hasta chocar con el aro. Los jugadores americanos celebraban la victoria, una victoria épica, solo habían estado una vez por delante en el marcador, y esa vez coincidió con el final del partido. USA seguía invicta en los Juegos Olímpicos y revalidaba su medalla de oro. Sin embargo, había habido invasión de campo por parte del banquillo norteamericano mientras el balón ruso volaba hacia la canasta y el equipo ruso lo protestó, el secretario general de la FIBA bajó desde el palco y con el consentimiento de los arbitros ordenó poner el reloj otra vez en tres segundos con saque de fondo del equipo ruso. El partido no había terminado, la URSS tenía una último aunque remota posibilidad, sacaron en largo hacia la posición de Belov, bajo la canasta norteamericana, saltó, cogió el balón se deshizo de los dos contrarios y consiguió la canasta que daba la victoria a la URSS. Estados Unidos había perdido un partido por primera vez en los Juegos Olímpicos.

Esa misma noche se reunió un comité especial formado por cinco representantes de la FIBA para decidir la validez o no del resultado final (51-50). La votación, 3-2, fue favorable a la URSS. Los tres votos favorables a Rusia fueron concedidos por Polonia, Hungría y Cuba. Los dos en contra por Italia y Puerto Rico. Los jugadores del equipo norteamericano se reunieron al conocer el resultado de la votación y decidieron no aceptar las medallas de plata. Todavía hoy el COI les manda cada año una carta pidiéndoles que rellenen un formulario para recibirlas sin que hasta ahora nadie las haya aceptado.

Los juegos boicoteados: 1976, 1980 y 1984

  • Montreal 1976, En estos juegos se asistió por vez primera a una maniobra política que las dos superpotencias pondría en práctica en 1980 y 1984. En esta ocasión no fueron estrictamente los dos actores de esta guerra quienes ejercieron el boicot, éste tuvo su razón de ser en un asunto no menos triste. Algunas delegaciones africanas solicitaron la exclusión de Nueva Zelanda porque su selección nacional de rugby había jugado contra la de Sudáfrica, país excluido del Comité Olímpico Internacional (COI) por su política racista, el apartheid. El COI no aceptó las presiones y rechazó esta petición , de manera que 24 países africanos se retiraron de las competiciones.

Carteles de Montreal 1976

  • Moscú 1980, tras la invasión soviética de Afganistán en 1979, el presidente Carter propuso en el Comité Olímpico de Estados Unidos el boicot a los Juegos que se iban a celebrar al año siguiente en Moscú. Dicho boicot fue aprobado por 1604 votos a favor, 797 en contra y dos abstenciones. Muchos fueron los países que decidieron seguir a EE.UU; finalmente algunos países como Gran Bretaña o Australia optaron por una solución pintoresca, en la que daban libertad a sus atletas para decidir por sí mismos la asistencia a Moscú. España fue una de las naciones que sí participó en esos juegos. Sin embargo, en el caso de Estados Unidos, el presidente amenazó con anular el pasaporte de cualquier atleta que decidiera asistir a los Juegos Olímpicos. Y finalmente fueron 65 países los que no acudieron, y en total la asistencia fue de 5179 atletas representando tan sólo a las ochenta naciones que participaron en los juegos, el número más bajo desde 1956. Curiosamente, en estos primeros y últimos Juegos celebrados en un país comunista.

Ceremonia inaugural de los JJ.OO. Moscú '80

  • Los Ángeles 1984, tras el boicot norteamericano a los Juegos de Moscú, a nadie le extrañó que Moscú pidiera que no se acudiese a losJuegos de Los Ángeles en 1984. Sólo 14 países siguieron el boicot, la URSS y sus más estrechos aliados, sin embargo, estas naciones que no acudieron a los Juegos habían conseguido el 58% de las medallas en los Juegos de 1976. Todo un ejemplo del papel que se había dado en los países comunistas al deporte de alta competición. La Unión Soviética, promotora del boicot, argumentó que no existían garantías suficientes para sus atletas y uso inadecuado del evento para hacer propaganda contraria a los soviéticos y sus aliados. El único país del bloque que no cumplió con el boicot fue Rumanía. La URSS anunció su decisión de no concurrir el 8 de mayo, poco más de dos meses antes del comienzo de los Juegos.

Una de las imágenes más impactantes de Los Ángeles '84, la llegada de Andersen-Scheiss a la meta de la maratón femenina

En el año 776 a.C. los griegos celebraron unos juegos deportivos en honor de Zeus en el santuario dedicado a su dios supremo en el monte Olimpo. Desde ese momento, entre julio y agosto, cada cuatro años se celebraban estos “juegos olímpicos”, entre cada uno de ellos transcurrían lo que se llamaba olimpiada. En esos días de celebración, las diferentes ciudades-estado de la antigua Grecia mantenían una tregua en sus guerras. Es decir, los Juegos Olímpicos se desarrollaban con un cierto espíritu de paz y concordia. Desgraciadamente desde entonces las naciones han traicionado ese espíritu olímpico y, quizás, nunca tanto como durante la Guerra Fría.

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  1. Septiembre negro (el genuino) « Dos Centurias… y más allá - 20/09/2012

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