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Nuevos materiales

25 Ene

Desde hoy tenéis disponible en la Sección Actividades y otros asuntos dos nuevos materiales: las fichas didácticas de Cyrano de Bergerac y Feliz Navidad. Que no se diga que habéis perdido las copias que reparto.

Dos nuevas pelis

Dos nuevas pelis

Nos vemos

Una película “diferente” para estudiar la Revolución Industrial: Steamboy

20 Feb

 

Cartel de STEAMBOY, 2004

Es más que probable que a muchos le parezca que estoy un poco pasado de vueltas y que ¿cómo se me puede ocurrir elegir esta película para ilustrar un tema tan importante del temario de 1º de bachillerato o del de 4º de ESO?

A lo primero [me] contestaré que sí, efectivamente, estoy bastante pasado de vueltas y a lo segundo… bueno, esto es más difícil de responder: a veces hay que elegir las películas para la clase no tanto por el mensaje o la fidelidad histórica del tema que abordan sino simple y llanamente por su estética o porque son esa ilustración que nos gustaría encontrar en el momento adecuado para convertir en imágenes esas ideas que nos rondan por la cabeza mientras explicamos.

Una trepidante persecución a vapor

Estéticamente la película es perfecta, no en vano fueron diez los años que emplearon en realizarla. Su director, Katsuhiro Otomo, se comportó como un verdadero perfeccionista en su afán por conseguir la obra que estaba en su cabeza. En ese sentido es absolutamente irreprochable.

El protagonista alardeando de válvula de cobre

Es una película falta de mensaje, algo hueca en este sentido y que se toma licencias históricas bastante importantes, pero logra crear un entorno de ciencia ficción en la Inglaterra que está sumida en plena industrialización: vapor, trenes, máquinas, ingeniería y arquitectura del metal están presente a lo largo de todo el metraje del film: justo ese mundo fascinante que queremos que vean con sus ojos los alumnos que comienzan a estudiar ese período.

Hay alusiones en los diálogos y en las imágenes a esos momentos en que Gran Bretaña fue la fábrica del mundo: el hecho de que la película se desarrolle durante la Exposición Universal de 1866 en Londres y que veamos edificios como el Crystal Palace sirven para llamar la atención a los alumnos sobre estos aspectos tan importantes en dicho período (las exposiciones universales como escaparates del poderío de una nación, y el palacio como ejemplo de la nueva arquitectura del metal y del vidrio). Pero también es ahí donde están los errores históricos: realmente la exposición que señaló a Gran bretaña como fábrica del mundo fue la de 1851, precisamente  el año en el que se inauguró el Crystal Palace. Otra licencia histórica es que uno de los personajes es Robert Stephenson, vivo para la película aun en 1866, cuando en realidad murió en 1859.

 

Una "endiablada" máquina a vapor

No obstante, creo que retrata con maestría ese mundo fascinado por los avances científicos y tecnológicos, el temor que inspiran los mismos y cómo  se va hacia una nueva era de infinitas posibilidades.

Creo que es una buena idea emplearla en clase (yo lo haré la próxima semana) a pesar de las licencias históricas o de ser, en buena medida, una película de ciencia ficción de estética Steampunk.

Un guiño a la Historia del Presente en Megamind

7 Dic

Este fin de semana he ido a ver Megamind, y me lo he pasado bastante bien, iba acompañado de dos estupendos críticos de cine: Julia, de siete años y Pablo, de nueve (la idea de este post es de Pablo). Dejando aparte la trama, bastante divertida y con ganas de acabar con los estereotipos de superhéroes al uso, me ha llamado la atención algún que otro guiño a la realidad más cercana en el tiempo. Y lo hace en forma de adaptación de un icono de nuestros días, si no lo creéis comparad:

Una de piratas (o casi)

26 Abr

¡Pffffff! ¡Vaya pregunta que me plantea Marcos Pastrana! Después de dos años oyéndome hablar de piratas para acá, piratas para allá, y, sobre todo, después de leer el post sobre los “piratas” somalíes me pide que diga cuál es mi peli favorita de piratas y por qué.

Y me pilla con la guardia baja y casi sin argumentos. Pero creo que es hora de lanzarnos ¡al abordaje!

Más que de pelis de piratas voy a hablar de aquellas en las que el enfrentamiento bélico o la aventura iniciática se desarrolla en la mar. Ahí va mi lista de preferidas, estar arriba o abajo no quiere decir gran cosa. No obstante comenzaré colocando al frente de todas ellas la que me parece mejor, la más completa y la que más me gusta:

¡Al abordaje!

Master and Commander. Al otro lado del mundo (2003), dirigida por Peter Weir. Me gusta porque está basada (fielmente) en las novelas de Patrick O’Brian, un profundo conocedor (y divulgador de la Royal Navy en tiempos de Nelson), el periodo histórico en el que me especialicé al acabar la carrera y hacer la Tesis Doctoral, que, como recordaréis, va de piratas y corsarios.

Aquí va un vídeo del final de la película donde el capitán Jack Aubrey y el doctor Stephen Maturin interpretan una magnífica pieza de Boccherini con el contraste de una tripulación que está en pleno zafarrancho de combate, dispuesto a perseguir a la fragata francesa (norteamericana en la novela original).

Ahora, el resto de mi lista:

Capitanes intrépidos (1937), de Victor Fleming, con Spencer Tracy y Freddy Bartholomew, basada en una novela de Rudyard Kipling; una historia de pescadores en las islas Azores.

Das Boot (1981), dirigida por Wolfgang Petersen, la angustiosa historia de un submarino alemán y su tripulación  durante la Segunda Guerra Mundial.

El hidalgo de los mares (1951), de Raoul Walsh, con un estupendo Gregory Peck poniéndole cara al capitán Horatio Hornblower, el personaje de Cecil Scott Forester; aunque, como en todas sus novelas, los españoles salimos bastante mal parados.

La isla del tesoro (1950), dirigida por Byron Haskin, una de las diferentes adaptaciones de la impagable novela de Robert Louis Stevenson. He elegido esta versión porque fue la que vi de niño y es la que se ha quedado para siempre en mi retina, a pesar de existir una de 1970 con Orson Welles haciendo de Long John Silver. Pese a todo, el vídeo corresponde a la versión más increíble de todas, la de los Teleñecos

Rebelión a bordo (1935), de Frank Lloyd; con un estupendo Charles Laughton haciendo de Capitán Bligh y un no menos estupendo Clark Gable en el papel de Fletcher Christian.

El temible burlón (1952), de Robert Siodmak. Donde Burt Lancaster interpreta al pirata rojo, un individuo que pone en jaque tanto a las autoridades españolas como a las británicas en el Caribe. Es una revisión en clave de comedia de viejos filmes de piratas de Errol Flynn y Douglas Fairbankspor cierto, contiene alguna escena que se repetirá en las películas de la serie Piratas del Caribe.

Bajo diez banderas (1960), dirigida por Diulio Coletti, de nuevo Charles Laughton. El buque corsario de la Kriegsmarine alemana Atlantis siembra el pánico entre los mercantes aliados al camuflarse como uno de ellos.

La caza del Octubre Rojo (1990), de John McTiernan, basada en una novela de Tom Clancy, no es un escritor que me guste, para mi gusto es demasiado belicista ; no obstante, la película me parece un entretenimiento bastante bueno, con una banda sonora bastante apreciable, enmarcada dentro de un subgénero con vida propia, como es el cine de submarinos.

Y cierro mi lista (en la que he olvidado u obviado a un montón de buenas películas) con la saga que está llamada a convertirse en un clásico con el paso de los años: Piratas del Caribe (2003, 2006 y 2007), o cómo una atracción de parque temático puede dar lugar a tres películas bastante entretenidas; con el genial Johnny Depp bordándolo como Jack Sparrow (o como decimos mis hijos y yo mismo: Juanito Gorrión).

No se si haré satisfecho tu curiosidad, Marcos, pero esta es más o menos mi lista de favoritas, o al menos la lista de las que, como dije antes acerca de La isla del Tesoro, se han quedado grabadas en mi retina para siempre

Avatar en los Territorios Ocupados

12 Mar

Na'avi palestinos

La verdad: no veo yo a James Cameron dirigiendo una película en la que se ensalce la causa de los palestinos en su lucha por un estado libre y sostenible… ¿o sí?

no creo, pero lo cierto es que han sido algunos los manifestantes palestinos que se han identificado con los na’avi acosados de Pandora, el mundo imaginario de la película de Cameron Avatar, y que han optado por ataviarse como aparecen en estas fotos para protestar por la continua expansión de las colonias israelíes en Cisjordania.

Na'avi palestinos defendiendo la Pandora palestina

Hombre, no es exactamente Avatar (le falta el 3d), pero este vídeo que os dejo muestra la realidad de un pueblo acosado:

Una Guerra Fría alternativa: “Patria”

1 Feb

Cartel de Patria con su título original Fatherland

Estos días estamos viendo en clase una película diferente como apoyo de los temas dedicados a la Guerra Fría y la Segunda Guerra Mundial, se trata de Patria, un film de 1994, protagonizado por Rutger Hauer (el replicante de Blade Runner que había visto “[…] atacar naves en llamas más allá de Orión, he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tanhauser…“).

Patria está basada en la novela de igual nombre escrita por Robert Harris, se trata de una historia que se desarrolla en los años sesenta del siglo XX, sólo que se trata de una historia alternativa a la que conocemos. Asistimos en la película al 75 cumpleaños de Adolf Hitler en Berlín, a punto de celebrar una cumbre bilateral con el presidente de los EE.UU. Joseph Kennedy, el padre del que realmente fuese presidente John F. Kennedy. En torno a ese momento, un oficial de las SS, ahora convertida en la fuerza policial del Reich, investiga el misterioso asesinato de un importante jerarca nazi.

Esta novela es uno de esos ejercicios de historia contrafactual de los que tanto me habréis oído hablar en clase y que ya pudieron comprobar los compañeros del curso pasado a través de otra película: V de Vendetta.

Nos vamos al cine: Invictus

1 Feb

Cartel de Invictus

Esta semana salimos del IES, esta semana vamos al cine. Veremos Invictus, la última película de Clint Eastwood, basada en el libro de John Carlin El factor humano. La película recoge uno de los momentos más delicados en la carrera polítca de Nelson Mandela y uno de los momentos más brillantes en la historia de la República de Sudáfrica. En 1994, Nelson Mandela, elegido democráticamente Presidente de Sudáfrica se enfrentaba a una situación bastante compleja: la situación del país es tensa, la democracia es frágil y hay una elevada posibilidad de terrorismo de extrema derecha. Un año después, llega la Copa del Mundo de rugby, que simboliza la división. El equipo de los Springboks (la selección nacional de Sudáfrica) viene a ser el símbolo del odio y de la opresión de los blancos a los negros. Mandela vió una oportunidad gloriosa de unificar al país. Creía que el deporte tiene la capacidad de mover el mundo de una manera que no es factible para la política… Y ya no cuento más, el resto a verlo en el cine.

Por cierto, el título hace alusión a uno de los poemas preferidos de Mandela, escrito por William Ernest Henley, en 1875:

Más allá de la noche que me cubre

negra como el abismo insondable,

doy gracias a los dioses que pudieran existir

por mi alma invicta.

En las azarosas garras de las circunstancias

nunca me he lamentado ni he pestañeado.

Sometido a los golpes del destino

mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.

Más allá de este lugar de cólera y lágrimas

donde yace el Horror de la Sombra,

la amenaza de los años

me encuentra, y me econtrará, sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el portal,

cuán cargada de castigos la sentencia,

soy el amo de mi destino:

soy el capitán de mi alma.

Yo soy un modesto aficionado al rugby y recuerdo haber visto la mayor parte de los partidos pr TV, también recuerdo esa final muy nitidamente,  mis simpatías estaban con los All Blacks, la selección nacional de  Nueva Zelanda, en ese equipo jugaba uno de mis jugadores favoritos de todos  los tiempos: Jonah Lomu; sin embargo, el final me sobrecogió, fue algo extraordinario ver a Mandela entregar el trofeo de campeones a esos afrikaners que en una ocasión diferente hubiesen acabado con él.

Dejo aquí un vídeo con los mejores momentos de ese final.

Mi película favorita de la Guerra Fría

29 Dic

¡Schlemmer!

Y la que veréis todos en clase a la vuelta de vacaciones: Uno, dos, tres; de Billy Wilder. Como siempre con muchísimo cinismo, Wilder se burla de todos, e incluso de sí mismo: de Alemania, de los EE.UU., de los soviéticos, del nazismo, el comunismo, el capitalismo… nadie queda impune en esta película que se rodó en Berlín, prácticamente, en las mismas fechas (verano de 1961) en las que se estaba levantando el muro. Atentos todos que habrá que hacer algunas actividades después de verla. Ahí van algunos vídeos para ir abriendo boca (la versión que se verá en clase está doblada al castellano).

El Hombre de hierro

1 Nov
iron-man-hit

Este no es

En realidad cuando hablamos de hombre de hierro, todos los frikis y amantes de cómic, especialmente de Marvel (entre los que me incluyo) pensamos en el sujeto de la foto de la izquierda, Tony Stark, el multimillonarioque en posee una identidad oculta: Iron Man. Sin embargo, al hombre de hierro que nos referimos en este blog es al señor bigotudo de la otra foto Lech Walesa, líder del Sindicato polaco Solidarnosc y presidente de Polonia entre 1990 y 1995 

Lech Walesa tiene en su haber el mérito de ser quien desencadenase toda la avalancha que acabaría con el sistema soviético.
 
Walesa2

Este sí es

Solidarnosc o Solidaridad en castellano, dio lugar a un amplio movimiento social anticomunista y no violento, en su mayor auge, unió a aproximadamente a 10 millones de miembros, entre los cuales se contaban tanto a personas asociadas con la Iglesia católica como a miembros de la izquierda anticomunista, que contribuyeron ampliamente a la caída del comunismo. y contribuyó infinitamente a la caída del comunismo estalinista en la Europa del este.

El sindicato Solidarność se caracterizó por la gran militancia obrera católica y por su tenaz lucha contra el autoritarismo comunista. La Iglesia Católica, encabezada por el cardenal polaco Wojtyła (antes de convertirse en Juan Pablo II), comprendió a su vez las posibilidades que se abrían para contrarrestar al gobierno comunista.

El gobierno comunista de Polonia intentó destruir el sindicato por medio del establecimiento de la ley marcial en 1981, seguida de varios años de represión política; aunque, al final, fue forzado a empezar a negociar con el sindicato. Las negociaciones de la mesa redonda entre el gobierno y la oposición liderada por Solidaridad tuvieron como resultado las elecciones semilibres de 1989. Hacia fines de agosto de 1989, se había conformado un gobierno de coalición liderado por Solidaridad y, en diciembre de 1990, Wałęsa fue elegido presidente de Polonia. Poco después, se continuó con el desmantelamiento del sistema gubernamental comunista y con la transformación de Polonia en un estado moderno democrático.

 Andrej Wajda, director de cine polaco simpatizó desde sus inicios con este movimiento sindical libre, prueba de ello son los dos filmes que realizó en torno a esta temática: El hombre de mármol, de 1976 y, el que nos interesa, El hombre de hierro, de 1981, donde Lech Walesa se interpreta a sí mismo.

l'homme de fer

Cartel para Francia de El hombre de hierro

La película es un retrato muy preciso de unos momentos históricos en la historia de un país y de su movimiento obrero, y sólo podía hacerse cuando se hizo, pues luego llegaría el golpe de timón del general Jaruzelski, (primer ministro de Polonia entonces). Curiosamente, el film nació a sugerencia de los obreros de los astilleros, que deseaban ver plasmada su lucha en la pantalla, al estilo de lo que habían visto en El hombre de mármol. Lo más sorprendente del movimiento Solidaridad es cómo sin violencia (sólo el estado recurre a tales métodos) y con el apoyo de la fe católica se lograron avances sociales increíbles en un país que parecía cerrado política y socialmente a cualquier cosa que no fuera el totalitarismo comunista.  La película obtendría la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1981

El reverso de la moneda: “Cartas desde Iwo Jima”

16 May

Seguimos esta semana con cine bélico. Clint Eastwood nos ofreció en Banderas de nuestros padres una visión diferente de la guerra en el Pacífico; el próximo lunes asistiremos a la visión japonesa de la misma batalla, Iwo Jima, rodada por el mismo director… pero en japonés.

Cartas desde Iwo Jima

El general Kuribashi en Iwo Jima

El general Kuribashi en Iwo Jima

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