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30 años de nada… viviendo en en el mundo de Matrix

2 Ago

Ya me olía a mi algo sospechosa esta realidad en la que vivimos. Aquí algo no cuadra, o como diría el gran Gila: “Alguien ha matado a alguien”, así, sin más.

Las noticias de hoy han venido a darme la razón… No, no tiene nada que ver con ciertas apariciones en el parlamento (entiéndase: de fantasmas, claro). Tiene que ver con la III Guerra Mundial (aquí tendría que venir un golpe de efecto musical, como en las películas de misterio, para crear ambiente, pero los recortes en educación han acabado hasta con la banda sonora).

Recuerdos periodísticos de una guerra que no fue

Recuerdos periodísticos de una guerra que no fue

Efectivamente: la III Guerra Mundial ya fue, o mejor dicho: tenía que haber sido.  En marzo de 1983, para ser más concreto… Todo estaba preparado para ese momento, incluido el discurso de la Reina Isabel II. Todo estaba preparado menos el que escribe estas líneas, que andaba vagueando por el IES Columela, de Cádiz, intentando superar la plusmarca mundial de gandulería establecido por él mismo el curso anterior.

Hoy mismo se ha desvelado que los británicos, ese pueblo tan previsor, ya tenía ensayado el discurso de la Reina en caso de una hipotética III Guerra Mundial que habría tenido lugar, como he dicho anteriormente, en marzo de 1983. La previsión británica no debe ser motivo de desdén, ya elaboraron un cartelque debía publicarse en caso de ser invadidos por las alemanes durante la II Guerra Mundial. Tengo la sospecha de que en el caso de España habríamos recurrido a nuestro inefable: “espera un poco, tío”.

Y ahora mi pregunta: ¿tan mal estaban las cosas en 1983? Bueno, no olvidemos que entre argentinos y británicos la liaron parda el año anterior con su pelea en las Malvinas (o Falklands, para los británicos). Sin embargo, no fue marzo el mes en el que anduvimos por el filo de la navaja, fue el 26 de septiembre de 1983 el día que más cerca estuvimos de una guerra nuclear total, cuando tuvo lugar el llamado Incidente del Equinoccio de Otoño. Cuando un satélite militar soviético dio una alarma al detectar, supuestamente, un lanzamiento de un misil balístico lanzado desde Montana contra la URSS.

Stanislav Petrov

Stanislav Petrov

Y de nuevo me pregunto ¿por qué marzo? ¿Y si, realmente la guerra ha tenido lugar? Vivimos en un mundo irreal, en una fantasía [animada de ayer y hoy], en un mundo de Matrix, en el que las guerras ya no se declaran, además ya no se llaman guerras, ahora son conflictos y los malos siempre llevan turbante. Quizás ya se esté ensayando el discurso de la Reina para la IV Guerra Mundial.

La noticia completa en la web de la BBC Mundo

El día que Pepsi compró submarinos a la U.R.S.S.

23 May

Una interesante anécdota para reforzar nuestros conocimientos sobre la Guerra Fría. De cómo un refresco se convirtió en un potencia naval

Cartelera de Historia

Un acuerdo para comercializar el refresco en la Rusia soviética obligó a la compañía estadounidense a adquirir una veintena de buques de guerra

En diario ABC.es

A finales de los años 50, una curiosa anécdota protagonizada por el entonces líder soviético Nikita Krushchev y un joven ejecutivo de Pepsi propició que su refresco se convirtiera en el primer producto occidental comercializado en la Rusia soviética. Lo que probablemente nunca imaginó es que ese acuerdo también lograría que la compañía estadounidense se convirtiera en una auténtica potencia naval.

Todo comenzó, tal y como podemos leer en el blog «La Aldea Irreductible», durante la inauguración de la Exposición Nacional Americana en Moscú en julio de 1959. En un momento dado, el vicepresidente de Estados Unidos, Richard Nixon, y Krushchev comenzaron a discutir vehementemente acerca de las bondades de los sistemas capitalistas y comunistas, cuando Donald M. Kendall, un joven ejecutivo de Pepsi se…

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Games without frontiers

4 May

Jeux sans frontières, Juegos sin fronteras, como se llamó en España, era una especie de concurso televisivo creado por la UER (Unión Europea de Radiodifusión) en la década de los sesenta y que en España fue transmitido a finales de los ochenta; en este concurso equipos de distintos países y ciudades europeas competían entre si en una serie de actividades deportivas y de habilidad. Podríamos decir que era algo así como la versión “internacional” del más castizo Grand Prix.

En inglés, Games without frontiers, es el título de una canción de Peter Gabriel inspirada, precisamente, en dicho concurso (el verso “It’s a kockout” es, concretamente, el título que tenía el programa en el Reino Unido). Pero la canción tiene mucho más trasfondo que el puramente referido a ese show televisivo. Las referencias a la guerra fría son constantes en su letra. Estos días he constatado que esas referencias no son puramente subjetivas, la serie The Americans, la ha usado como banda sonora de cierre del último capítulo de la presente temporada.

Affiche de The Americans

Affiche de The Americans

The Americans

La letra de la canción es una especie de dardo dirigido contra el nacionalismo, algo que, curiosamente, desarrollaba con bastante éxito un programa que trataba de acabar con las fronteras. Recordemos que, en 1980, año de la canción , las UE no era, ni de lejos, la de hoy día. En aquella época aun era la CEE, la Comunidad Económica Europea, y sólo la formaban nueve países: Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Italia, Franca  Alemania, El Reino Unido, Dinamarca e Irlanda. Europa era el tablero de juego de las dos superpotencias, era el escenario favorito de la Guerra Fría. No nos librábamos ni siquiera los periféricos, ahí teníamos (y tenemos) la Base de Rota para recordárnoslo. De esa guerra sin combates (“If looks could kill, they probably will”) va esta canción: “Juegos sin fronteras, guerras sin lágrimas, la misma está llena de referencias: Adolf Hitler, Enrico Fermi, son dos personajes reales que aparecen en la letra (“Adolf builts a bonfire, Enrico plays with it”). Pero hay otros metafóricos, como Sacha para referirse a los rusos o Britt para referirse a los británicos o al Reino Unido en general.

Games without frontiers

Hans plays with Lotte, Lotte plays with Jane
Jane plays with Willi, Willi is happy again
Suki plays with Leo, Sacha plays with Britt
Adolf builts a bonfire, Enrico plays with it
-Whistling tunes we hid in the dunes by the seaside
-Whistling tunes we’re kissing baboons in the jungle
It’s a knockout
If looks could kill, they probably will
In games without frontiers-war without tears
Games without frontiers-war without tears

Jeux sans frontieres

Andre has a red flag, Chiang Ching’s is blue
They all have hills to fly them on except for Lin Tai Yu
Dressing up in costumes, playing silly games
Hiding out in tree-tops shouting out rude names
-Whistling tunes we hide in the dunes by the seaside
-Whistling tunes we piss on the goons in the jungle
It’s a knockout
If looks could kill they probably will
In games without frontiers-wars without tears
If looks could kill they probably will
In games without frontiers-war without tears
Games without frontiers-war without tears

Jeux sans frontieres

We share the same biology

30 Abr

1985, según dice la Wikipedia fue declarado por la ONU Año Internacional de la Juventud, es el año en que, después de 24 años los EE.UU. y la URSS se sentaron a negociar un desarme (parcial) nuclear. También es el año en que Mijail Gorbachov se convirtió en presidente. Ese mismo año Sting publica el disco The Dream of the blue turtles, su primer trabajo en solitario, del que guardo religiosamente una copia en vinilo.

The dream of the blue turtles

The dream of the blue turtles

En dicho álbum aparecía el tema: Russians, una canción que recogía las dudas, temores, anhelos de muchos de los que teníamos pocos años entonces, aunque su contenido estaba más acorde con los sucesos de los años anteriores, ya que 1985 comenzaba a ser el año en que el telón de acero se quebraba con más claridad. Mientras en la URSS Gorbachov hablaba de glasnost y prerestroika, en occidente teníamos a dos matones de cuidado: Ronald Reagan y Margaret Thatcher, ambos ya fallecidos y autoproclamados campeones de la Guerra Fría.

La perestroika en un sello

La perestroika en un sello

Estos dos matones decían tener a raya al Imperio del Mal (así llamaba Reagan a la URSS), a base de amenazas y de reforzar sus arsenales nucleares con los llamados Euromisiles, Polonia oscilaba hacia la desaparición del Partido Comunista en el poder, los soviéticos padecían su particular “Vietnam” en Afganistán y Felipe González nos dejaba compuestos y metidos de cabeza en la OTAN y yo a punto de empezar mi carrera, pero esto último no tuvo gran influencia en el discurrir de los acontecimientos.

Como decía, Sting compuso esa canción probablemente llevado por el temor a la retórica matonista de la Guerra Fría ne los años anteriores a 1985, así lo podemos ver en diferentes versos de la misma: “…Mr Khruschev said we will bury you” o “… Mr Reagan says we will protect you”, “conditioned to respond to all the threats/ in the rethorical speeches of the soviets” más explícito no se puede ser acerca de la retórica de las amenazas. Como el propio Sting afirma en la letra, la guerra fría era una guerra imposible de ganar (“There’s no such thing as a winnable war”) eso quedaba claro en la doctrina de la DMA o Destrucción Mutua Asegurada. Volviendo a lo estrictamente musical, Sting compuso la canción usando como base melódica una composición de Prokofiev: El teniente Kijé.

Como última anécdota queda añadir que Sting dijo haberse inspirado para su composición viendo la TV Soviética

Russians

In europe and america there’s a growing feeling of hysteria 
Conditioned to respond to all the threats 
In the rhetorical speeches of the soviets 
Mr. krushchev said we will bury you 
I don’t subscribe to this point of view 
It would be such an ignorant thing to do 
If the russains love their children too 

How can i save my little boy from oppenheimer’s deadly toy 
There is no monopoly of common sense 
On either side of the political fence 
We share the same biology 
Regardless of ideology 
Believe me when i say to you 
I hope the russians love their children too 

There is no historical precedent 
To put words in the mouth of the president 
There’s no such thing as a winnable war 
It’s a lie we don’t believe anymore 
Mr. reagan says we will protect you 
I don’t subscribe to this point of view 
Believe me when i say to you 
I hope the russians love their children too 

We share the same biology 
Regardless of ideology 
What might save us me and you 
Is that the russians love their children too

Fidel Castro y las SS

14 Oct

El nazismo es como una mancha de aceite, uno nunca termina de limpiarla, siempre aparece. Son ya 67 los años que han pasado desde la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial y parece que no haya semana en la que no aparezca una noticia sobre las siniestras huellas que los nazis han ido dejando en nuestra historia más reciente.

La última involucra dos partes aparentemente antagónicas: Fidel Castro y las SS. La Guerra Fría parece ser, con el paso de los años y una perspectiva más amplia, el momento en que la ética se fue al garete, no importaba la ideología o el pasado, no importaban los cadáveres que se dejaban a la espalda, sólo importaba la capacidad que podías tener para dañar al enemigo. Es difícil imaginar una escena que reúna en un mismo espacio a Fidel Castro y a miembros de las SS, es difícil pero no imposible. Al menos esa es la afirmación que hace el diario alemán Die Welt. Según el BND (Servicio de Inteligencia de la RFA) Castro se habría interesado por hacerse con los servicios de al menos dos ex miembros de las SS con la intención de que entrrenasen a personal militar; a Castro no le importaba que la presencia de esos nazis contaminase al ejército revolucionario siempre y cuando sirviesen a sus propios objetivos.

Por otra parte, con la finalidad de dejar de depender de la URSS como único suministrador de armas, Castro también habría contactado con dos traficantes de armas de la extrema derecha alemana: Otto Ernst Remer y Ersnt-Wilhelm Springer. Por cierto, el primero de ellos era un nazi convencido, de hecho había participado en la batalla de las Ardenas y desde después de la guerra era un ferviente negacionista del Holocaustoun detalle más sobre Remer, la Audiencia Nacional negó su extradición a Alemania en  1996 porque entonces no se consideraba delito el negacionismo en España.

Artículo en Die Welt

Seguro que la mancha de aceite volverá a aparecer en el futuro 

La “trastienda” de la crisis de los misiles de 1962

14 Oct

El pulso que tuvo al mundo en vilo

Esta mañana, gracias a Cayetano Martínez Beltrán, he encontrado y leído un interesante artículo en El Nuevo Herald acerca de la cara oculta de la Crisis de los misiles de 1962, de la cual se cumplen cincuenta años en estos próximos días. Según este artículo,  Fidel Castro exigió a los soviéticos que dejasen algunas de las armas nucleares desplegadas en Cuba como una fuerza de disuasión frente a una posible invasión o ataque norteamericano, justo dieciocho meses después del fiasco de la invasión de Bahía de Cochinos.

Los norteamericanos no tenían una idea bien certera de la cantidad real de armas nucleares desplegadas por los soviéticos en Cuba y los soviéticos se mostraron absolutamente renuentes a dejar cualquier clase de arma nuclear en manos de Castro, en primer lugar porque lo impedía las propias leyes soviéticas y, en segundo lugar, porque veían en Castro y los dirigentes cubanos (en esos momentos, el propio Che Guevaraera uno de ellos)

“personas impetuosas que preparaban a su país a morir en el fuego de un enfrentamiento nuclear con Estados Unidos en nombre del socialismo mundial”.

De hecho, el propio Ernesto Che Guevara manifestó su enfado por la retirada de las armas nucleares y afirmó en una entrevista con Sam Russell, corresponsal del diario socialista británicoDaily Worker

“Si los cohetes hubieran permanecido, los hubiéramos usado todos y dirigido hacia el corazón mismo de los Estados Unidos, incluyendo Nueva York, en nuestra defensa contra la agresión. Pero no los tenemos, así que pelearemos con lo que tenemos”

Los  misiles no permanecieron, la tensión se rebajó, al menos aparentemente, lo cierto es que hoy día se ha sabido que las repercusiones del acuerdo entre JFK y Kruschev fueron más importantes de lo que se supo en su momento:las concesiones de Moscú a Kennedy empujaron a Corea del Norte a buscar sus propias armas nucleares, según mostró un estudio; otro alegó que hizo que Vietnam del Norte acelerara su campaña armada contra el Sur.

Especial Cincuenta Aniversario Crisis de los Misiles en El Nuevo Herald

La crisis de los misiles en el diario Granma

 

“We choose to go to the Moon”

12 Sep

 “Porque está ahí” fue la justificación que adujo Mallory  en su última escalada al Everest, algo que acabaría costándole la vida en 1924. John F. Kennedy usó su ejemplo para justificar el esfuerzo estadounidense por alcanzar la Luna: “Nosotros escogemos ir a la Luna y hacer otras cosas, no porque sea fácil, sino porque es difícil”, fueron exactamente sus palabras en el discurso pronunciado, hoy hace cincuenta años (12 de septiembre de 1962), en la Universidad de Rice.

Es un ejemplo de cómo un discurso puede ilusionar a toda una nación tras una serie de reveses y fracasos. Kennedy decidió que un americano pusiese un pie en la Luna como un objetivo indispensable para superar a los rusos en la carrera espacial… y en la Guerra Fría. Y lo planteó justo un años después del fracaso de la Invasión de Bahía de Cochinos.

Hoy, cincuenta años después, la Luna está más lejos. Ni la NASA  ni ninguna otra agencia espacial tiene presupuestos ilimitados como los manejados en aquellos años, alcanzar la Luna o Marte se plantea como un objetivo a largo plazo, especialmente en tiempos de tanta zozobra como los que vivimos.

Discurso completo de JFK, del 12/9/1962 en la Universidad de Rice 

La pesadilla recurrente

30 Nov

El nazismo, ese veneno que emponzoña la memoria de buena parte de Europa es una pesadilla recurrente, siempre reaparece y genralmente no trae nada positivo con esas reapariciones. En escasas, cada vez más escasas, ocasiones surge la buena noticia de la captura y juicio de algún genocida nazi; sin embargo, son mucho más frecuentes esas noticias que nos devuelven a los horrores de la II Guerra Mundial y, sobre todo, a los terribles errores que siguieron a este conflicto.

La RFA no sale de su asombro al comprobar cómo agentes del Servicio Secreto no vigilaron como debieran a una banda de neonazis que cometió asesinatos durante años; en medio del fragor de una noticia tan mala surge ahora una nueva verdad incómoda:

El espionaje alemán destruyó en 2007 centenares de actas sobre el pasado nazi de sus agentes

Un burdo montaje que da repelús

Así titulaba, este martes, el diario El Mundo una de esas noticias que nos recuerdan que todos tenemos un pasado y que, de vez en cuando, viene a visitarnos para recordarnos quiénes somos, de dónde venimos y qué hicimos en el pasado. Nada extraño por otra parte, si no perdemos de vista que al frente del BND, servicio de espionaje de la RFA, estaba desde sus inicios Reinhard Gehlen, coronel de Estado Mayor de la Wehrmacht en el frente oriental (URSS) durante la II Guerra Mundial.

Más tarde o más temprano salen los fantasmas del armario; más tarde o más temprano viene a visitarnos la Historia. 

Para saber más:

Fantasmas del pasado

Más fantasmas del pasado

Fantasmas en el armario II: Todos tenemos un pasado

13 Abr

Todos tenemos un pasado, todos tenemos fotos que preferimos no volver a ver, generalmente son recuerdos que nos mueven a la risa, por lo ridículo de nuestro aspecto, nuestra conducta o, quizás, porque estamos en las fotos con personas con las que no queremos volver a relacionarnos, por el motivo que sea.

Ana Frank en distintas fases de su vida

Lo que ya no resulta tan normal es que tengamos a nuestras espaldas un pasado en el que figuren crímenes contra la humanidad. Ya escribí con anterioridad en este blog acerca de los fantasmas que guarda en el armario la República Federal de Alemania, lógicos por otra parte. El cambio de actitudes con el sobrevenimiento de la Guerra Fría hizo que los aliados, especialmente los EE.UU. recurriesen al reclutamiento de los antiguos enemigos, es decir, militares , SS y agentes de la Gestapo para combatir a un enemigo que éstos conocía muy bien: los soviéticos.

No resulta, pues, sorprendente encontrarnos con noticias como la que incluyo más abajo: El policía nazi que arrestó a Ana Frank fue luego espía para la RFA. Y es que todos tenemos un pasado

“¿Criminal y decente?” Artículo completo en el diario El País

El pasado siempre vuelve II: Crímenes de posguerra

3 Oct

Instituto Tuskegee, Alabama, 1916

Son muchas las veces que en clase, en los momentos más distendidos, algún alumno me pregunta por mi período histórico favorito. Mi respuesta es infaliblemente la misma: la posguerra; los años que siguen más de cerca al final de la II Guerra Mundial, la infancia de la Guerra Fría.

En esos años se construyeron los dos grandes bloques socio económicos e ideológicos en que se dividió el planeta; los dos bloques comenzaron entonces su particular manera de hacerse la guerra a través de conflictos muy localizados. Los dos empezaron, asimismo, a hacerse trapacerías, a apuñalarse por la espalada. Para eso surgieron los grandes monstruos del espionaje: la CIA y el KGB.

Y en el río revuelto que fue esa época comenzaron a desbordarse los límites de lo moral, de lo ético. Los dos bandos realizaron verdaderas barbaridades. Un ejemplo de esa desmesura lo encontramos en los diarios de este fin de semana: los EE.UU. piden disculpas a Guatemala por haber infectado de sífilis y gonorrea a cientos de sus ciuadanos entre 1946 y 1948.

Al parecer un estudio efectuado por Susan Reverby sobre los experimentos de Tuskegee, condujo a esta investigadora a semejante hallazgo. La idea de emplear “seres inferiores” para experimentos no es exclusiva de los nazis, los estadounidenses ya defendían prácticas eugenésicas y de muerte por compasión años antes de que los nazis pusiesen en marcha la Solución Final; por eso no es extraño que seleccionasen a los habitantes negros de sus Estados del sur o los habitantes de otras naciones para poner en marcha experimentos médicos en seres humanos, al más puro estilo de los campos de exterminio nazis.

Enlace al artículo completo en El País

Entrevista con Susan Reverby

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