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Matar al conejo, matar al conejo

10 Oct

Me encantan los dibujos clásicos de Bugs Bunny, preferiblemente sin doblar al castellano o, en su defecto con el doblaje que se hizo en los años sesenta o setenta. Hay un capítulo en el que se desarrolla un trasunto de ópera wagneriana, y Elmer es un nibelungo  enamorado de la walkiria-conejo (Bugs). En un capítulo de la serie Rockefeller Plaza, la protagonista tiene como tono de móvil ese momento de los dibujos animados: la Cabalgata de las Walkirias pero con una letra que dice repetidamente: “¡Matar al conejo, matar al conejo, na, na,na…!

Como siempre, hoy empiezo este post con una “ida completa de olla”. Todo ello viene al caso de una noticia que he leído en la web del diario ABC: Himmmler ordenó criar conejos de angora en granjas de lujo climatizadas junto a los campos de concentración

La idea es bastante retorcida: criar animalitos encantadores junto al infierno, en el mismo sitio en que, a diario, eran exterminadas miles de personas y todo ello con la finalidad de encontrar las pieles mas adecuadas, cálidas y cómodas para el uso de los soldados de las Wehrmacht y las SS. Bueno, tampoco es tan extraño, sobre todo si tenemos en cuenta que el pelo de los prisioneros exterminados era empleado para tejer calcetines y otras prendas para los tripulantes de los U-Boot… En fin, que la crueldad humana no tiene límites y nunca dejará de sorprendernos

Dibujando el horror

8 Jun
Un camión cargado de prisioneros llega al campo, al fondo las inquietantes chimeneas. Obsérvese que, junto a la firma del autor figura el número de prisionero. Fuente El Mundo.es

Un camión cargado de prisioneros llega al campo, al fondo las inquietantes chimeneas. Obsérvese que, junto a la firma del autor figura el número de prisionero. Fuente El Mundo.es

Gracias al teniente Clifford Hensel, del Tercer Ejército de Patton y, más concretamente a su viuda e hija, podemos conocer un  inestimable tesoro. Fueron  las manos torturadas de Konstantyn Cwierk, Wlodzimierz Wnuk y Grzegorz Timofiejew, prisioneros  de Mauthausen-Gusen las que, a escondidas de los guardias SS y de los kapos, dibujaron cuanto estaban viendo y viviendo. Las inquietantes ilustraciones de las torturas y maltratos de la vida diaria en un campo de concentración llegaron al petate de este oficial del US Army en forma de paquete de papeles amarillentos  que le entregaron los presos recien liberados. No abrió el paquete hasta llegar a a su casa de Oregón y la contemplación de aquel horror le obligó a  cerrarlo para siempre. Y así permaneció hasta que, después de su muerte, su viuda Eleanor lo reencontró, revisando viejos papeles.

Este mismo año, la viuda y Sarah, la hija de Hensel y heredera del manuscrito, contactaron el pasado mes de febrero con el museo de Auschwitz-Birkenau, para hacerles llegar este manuscrito, tan importante para todos y, en especial para aquellos que se empeñan en el negacionismo.

Noticia completa en el diario El Mundo

Enlace

Overlord 6/VI/1944

7 Jun

Llego tarde. Lo se.

Con el agua al cuello, foto tomada por Robert Capa. Normandía 6 de junio de 1944

Con el agua al cuello, foto tomada por Robert Capa. Normandía, 6 de junio de 1944

Ellos llegaron a tiempo a vivir el día más largo de sus vidas, para algunos (muchos) el más breve. Para Stalin llegaban un año tarde, quizás incluso dos. La culpa la tenía Roosevelt y su propensión a quedar bien con todos,por culpa de ella  falló en su promesa de abrir un segundo frente en primavera de 1942. Mientras tanto, los soviéticos seguían aguantando el peso de la lucha en el frente oriental.

Lo cierto es que, el 6 de junio de 1944, cinco playas de Normandía, Francia, fueron tomadas al asalto por tropas norteamericanas, británicas y canadienses. Horas antes, miles de paracaidistas y tropas aerotransportadas fueron lanzadas tras las defensas costeras alemanas. Hubo quien, como el autor de la fotografía que ilustra el inicio de este post, Robert Capa, desembarcó en la segunda oleada de tropas norteamericanas en la playa Omaha, la más sangrienta, como los propios soldados tuvo que soportar la tenaz, feroz resistencia de las tropas alemanas apostadas en el Muro Atlántico. El fotógrafo, fundador de la Agencia Magnum y autor de algunas de las mejores imágenes de nuestra guerra civil, tomó 106 fotografías en ese momento memorable del desembarco, pero sólo 11, las conocidas como las Once Magníficas, sobrevivieron a las torpes manos del encargado de revelarlas. No fue un héroe Robert Capa, al menos no un héroe en el sentido “guerrero” del término, sin embargo vivió de cerca tres de los conflictos más importantes del siglo: la Guerra Civil española, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Indochina, que se convertiría en su tumba, en 1954.

Dice Steven Spielberg, que fueron las fotos de Capa la que inspiraron su visión del desembarco en Omaha Beach que nos muestra en su Salvar al Soldao Ryan. Probablemente así sea, ya que, junto con las obras de Stephen E. Ambrose reflejan con bastante fidelidad lo acontecido en los  desembarcos.

Omaha Beach según Spielberg

Todo esto viene al caso porque he descubierto una interesantísima web acerca del Día D, se trata de un proyecto del Channel 4, del Reino Unido, en ella se refleja lo acontecido en ese momento, minuto a minuto desde el punto de vista de diversos protagonistas del momento. Aquí queda mi recomendación, no dejéis de explorar esa web.

La web del Día más largo

“¡Manden la factura a Berlín!”

24 Abr

Cuando uno revisa la convulsa historia de Europa durante el siglo XX se da cuenta de que hay acontecimientos, períodos o procesos que aun no han terminado, a pesar que sean ya casi setenta los años pasados desde su finalización. Es el caso de la Segunda Guerra Mundial, que aun colea… y lo que queda.

Grecia se plantea (con toda la razón, al menos así lo creo yo) reclamar al gobierno alemán unos 162.000 millones de euros en concepto de indemnización por los daños sufridos por la invasión alemana del año 1941. Eso sin añadir los intereses por los años transcurridos (68, otra pasta). El monto equivale al 80% del PIB griego y vienen a ser unos dos tercios del total de los 240.000 millones de euros que Grecia le debe a la Troika europea.

Manolis Glezos, un héroe vapuleado por los antidisturbios griegos

Manolis Glezos, un héroe vapuleado por los antidisturbios griegos

Yo, que, insisto, estoy de acuerdo, sólo veo un problema: ¿Quién se lo pide a Angela Merkel? En otras circunstancias habría propuesto a Manolis Glezos, pero me temo que a este hombre  no lo respeta ni su propio gobierno (ver foto)… para desgracia de Grecia.

Noticia completa en el diario El País, que se complementa con este estupendo artículo,publicado en junio de 2012 en La Vanguardia

Operación Marita: Invasión de los Balcanes, 1941

Trabajos chungos I: Catadora de comidas para Hitler

8 Abr

Nada de chistes con ese trabajo, probar a diario la comida que iba a ingerir (dudo que disfrutase comiendo) Adolf Hitler debía ser una verdadera pesadilla y, (perdón por la broma) no sólo porque Hitler fuese vegetariano, sino por el evidente riesgo de morir envenenado.

Durante dos años y medio Margot Wölk, probó a diario las comidas del Führer en la Guarida del Lobo, en Prusia Oriental. Prueba de que trataron de envenenarlo es el hecho de que esta señora tiene 95 años y vive en Berlin.

Margot Wölk hoy día

Margot Wölk hoy día

Pero no sólo sobrevivió a un posible intento de asesinato por envenenamiento (que no ocurrió), como el propio Hitler también sobrevivió al atentando de Von Stauffenberg y las ofensiva rusa sobre Prusia Oriental: los soviéticos fusilaron a otras catorce catadoras. Sin embargo, no pudo escapar a las brutales violaciones llevadas a cabo por el Ejército Rojo al llegar a Berlín.

Por cierto, habrá que recordarle a Mike Rowe, presentador de Trabajos Sucios, del Discovery Channel que hay trabajos bastante más chungos que muchos de los que salen en su programa.

Más información sobre Margot Wölk, la web de Spiegel (en inglés)

Krasny Bor, 10 de febrero de 1943

11 Feb

Krasny Bor era una zona destinada a convertirse en una urbanización obrera, en las afueras de Leningrado; Krasny Bor es la tumba de muchos españoles que sirvieron en la Wehrmacht alemana en la 250 Einheit Spanischer Freiwilliger, más conocida como la División Azul. 5.900 españoles equipados con armamento manual hicieron frente a 44.000 soldados del Ejército Rojo, repartidos en 4 divisiones, y apoyados por gran cantidad de artillería y tanques. Se produjeron casi 4.000 bajas entre los voluntarios españoles de la División Azul.

Un divisionario clava la cruz en la tumba de un camarada

Un divisionario clava la cruz en la tumba de un camarada

A las 6:40 de la mañana del 10 de febrero de 1943 comenzó un nutrido ataque de artillería soviético (alrededor de 700 cañones sobre un frente de 5 km, probalbemente también habría órganos de Stalin o Katiushas ) contra las líneas de la Wehrmacht. El fuego de artillería duró más de dos horas, y fueron disparados decenas de miles de proyectiles de artillería, con una cadencia aproximada de un disparo cada 10 segundos por cada pieza. Al cesar la artillería, comenzaron las pasadas de la aviación soviética.

Tras la preparación artillera para el ataque, cuatro divisiones soviéticas de infantería , con un total de 44 000 hombres, apoyadas por dos regimientos acorazados que comprendían casi 100 carros de combate, dos batallones de cañones anticarro, una Brigada Motorizada y dos brigadas de esquiadores se lanzan, escalonadamente, contra las ya maltrechas líneas alemanas que defendían un total de 5900 soldados, castigadas por la intensa y densa barrera artillera.

El bombardeo artillero castigó brutalmente  las posiciones alemanas,  a continuación los soviéticos avanzaron frontalmente sobre el sector del cerco defendido por los divisionarios españoles. El avance soviético se topó con serias dificultades, ya que el ataque de artillería había derretido la nieve y había convertido el campo de batalla en un barrizal, lo que entorpecía el avance de los blindados. Los españoles, abrumados por la superioridad soviética, salieron de sus posiciones defensivas para reagruparse con las unidades diezmadas, para ello fortificaron posiciones en los cráteres producidos por los obuses.

Una acción de los españoles en Krasny Bor

Una acción de los españoles en Krasny Bor

Los españoles, muy maltrechos, lograron resistir la embestida soviética. Hasta casi finales de marzo las unidades españolas estuvieron resistiendo e incluso lanzando algún contraataque contra el ejército soviético. La resistencia a los ataques costaba una media diaria de 30 bajas. El último asalto fue el 19 de marzo y produjo un total de 800 bajas. El frente se estabilizó, ya que el cerco no se rompió y los soviéticos se quedaron en posiciones defensivas durante casi un año. En un sólo día hubo 2252 bajas españolas (1125 muertos, 91 desaparecidos y 1036 heridos), a eso hubo que sumar 1000 bajas más en los días sucesivos. A cambio se logró frenar el avance del Ejército Rojo causándoles más de 16000 bajas. Unos 300 españoles cayeron prisioneros de los soviéticos. A diferencia de los prisioneros alemanes, italianos, rumanos o polacos, que fueron liberados tras cinco años de internamiento, los españoles tuvieron que esperar más del doble de años para lograr ser repatriados.

Llegada del Semíramis a Barcelona y noticia sobre su llegada en La Vanguardia de 30 de marzo de 1954

Llegada del Semíramis a Barcelona y noticia sobre su llegada en La Vanguardia de 30 de marzo de 1954

No escribo este post movido por creencias o ideologías de ningún tipo, sólo trato de recordar a un grupo de españoles que combatió en un lugar apartado de Europa durante la más sangrienta de las guerras. Para su desgracia lo hicieron del lado de los “malos” y por ello, nuestra memoria histórica ha echado demasiada paladas de tierra sobre su memoria.

Galería fotográfica sobre la División Azul en el diario El Mundo

Placa identificativa de un divisionario español

Placa identificativa de un divisionario español

Anteriormente recordé aquí mismo a los españoles que entraron en París en agosto de 1944: la Nueve. Esa compañía integrada en la Segunda División Blindada del Ejército francés, que fue la primera en entrar en París durante la Segunda Guerra Mundial. Unos héroes prácticamente olvidados durante décadas en España y que nunca han sido suficientemente recordados por nuestros gobiernos. Con la División Azul, tan caracterizada ideológicamente por su servicio en la Wehrmacht durante la Operación Barbarroja, está ocurriendo algo parecido hoy día. No creo que debamos olvidarlos.

Hace unos años Javier Rioyo hizo un magnífico documental sobre los españoles de la División Azul y sobre los extranjeros de las Brigadas Internacionales de la Guerra Civil española, dejo aquí el enlace para que podáis verlo

Noticia sobre el aniversario de Krasny Bor en el diario El Mundo

31-I-1943, Stalingrado

28 Ene

El último día del primer mes del año 1943, el 6º Ejército alemán comandado por el Generalfeldmarschall Friedrich Paulus se rendía, habían agotado sus municiones, era imposible seguir combatiendo.

El MAriscal PAulus y sus ayudantes camino del cautiverio, el 31/I/1943

El Mariscal Paulus y sus ayudantes camino del cautiverio, el 31/I/1943

En poco más de cinco meses había muerto entre tres y cuatro millones de personas, entre combatientes y civiles unos defendiendo y otros atacando una ciudad que podía ser o la puerta a los pozos petrolíferos del Cáucaso o la tumba de la Wehrmacht. Pero ¿Por qué Stalingrado? ¿Por qué esa necesidad de tomar esa ciudad al sur de la URSS?

La ciudad tenía una importante industria militar (Satlingrado tenía las fábricas de tractores Octubre Rojo y de cañones Barricady), y poseía el nudo ferroviario crucial de la línea que unía Moscú, el mar Negro y el Cáucaso, existiendo igualmente un puerto fluvial en servicio para la navegación por el Volga. La urbe se extendía unos 24 kilómetros a lo largo de la orilla occidental del Volga pero con menos de diez kilómetros de anchura. No existía ningún puente cruzando el río, empleándose grandes barcazas para comunicar ambas orillas. La orilla oriental apenas estaba poblada. Es importante considerar que llegado el invierno, el Volga se hiela con una capa muy gruesa, permitiendo el paso de vehículos pesados. Además, también estaba la importancia simbólica de ser la ciudad que tenía el nombre de Stalin.

Vista aérea de Stalingrado, 28/10/1942

Vista aérea de Stalingrado, 28/10/1942

El 19 de julio de 1942, Stalin ordenó que Stalingrado quedase en estado de sitio, esto significaba que ningún civil abandonaría la ciudad, la idea era forzar aun más la moral de combate de la milicia local al tener que defender la ciudad donde estaban aun sus familiares. Por otro lado, se enviaban contingentes de tropas, muchos de ellos cafentes incluso de armamento, ordenando ataques masivos frontales con altos índices de bajas, que aumentaban ante la imposibilidad de retroceder debido a la orden 227: “Ni un paso atrás”, una línea defensiva a retaguardia disparaba contra las tropas rusas que intentasen retroceder.

"Ni shagu nazad"! "¡Ni un paso atrás!"

“Ni shagu nazad”! “¡Ni un paso atrás!”

Esta escena de Enemigo a las puertas, de Jean Jacques Annaud (2001), recoge con bastante fidelidad uno de esos ataque masivos y la férrea aplicación de la orden 227

Stalingrado tiene el dudoso honor de haber sido otra de las ciudades víctimas de bombardeos aéreos ordenados por el general Wolfram von Richthofen, el mismo que había comandado la Legión Cóndor durante la guerra civil española; fueron sus Heinkel He-111 los que iniciaron el ataque sobre la ciudad, que sería alcanzada casi de inmediato por el 6º Ejército. El avance fue rápido, arrollador, las fuerzas alemanas tenían alta la moral y esperaban una rápida caída de la ciudad. Mientras tanto, poco más de 40.000 soldados rusos defendían la ciudad, desconocían, porque así debía ser, que el mariscal Chuikov  llegaba a la ciudad para dirigir la defensa… o morir en el intento, esas eran las órdenes que había recibido del mariscal Zhúkov.

Chuikov reforzó las maltrechas defensas y reorganizó las escasas fuerzas que en ese momento quedaban en la ciudad, situó su artillería e la banda oriental del Volga y ordenó el despliegue de francotiradores, entre ellos el mejor de todos: Vasili Záitsev, sobre quien versa la película Enemigo a las puertas. Conforme avanzaba el otoño y se acercaba el invierno el asedio se fue haciendo más y más tenaz por parte de los alemanes y aun más férrea fue la defensa por parte del Ejército Rojo. Entre quienes permanecieron en la defensa de Stalingrado (aunque sin tener un papel muy destacado en la misma ) figuraba Nikita Jrushchov, posteriormente Secretario General del PCUS y sucesor de Stalin al frente de la URSS.

De izquierda a derecha Jrushchov, Zhúkov y Chuikov

De izquierda a derecha Jrushchov, Zhúkov y Chuikov

A partir del mes de septiembre se inició lo que se ha dado en llamar la Rattenkrieg, o guerra de ratas, es decir, el combate casa por casa, casi cuerpo a cuerpo. Las bajas alemanas se dispararon, ya que el soldado alemán no estaba entrenado para combatir en las calles. En este campo de batalla, los alemanes estaban bajo constante tensión ya que el soldado soviético se había convertido en un maestro del camuflaje y las emboscadas eran comunes. Los defensores de la ciudad preferían atacar de noche, neutralizando el peligro de los bombarderos alemanes. Además, durante la noche los bombarderos rusos pasaban sobre la ciudad arrojando pequeñas bombas de 400 kilogramos. Finalmente, el 6.º Ejército solicitó a la Luftwaffe que mantuviera la presión sobre la aviación soviética en la noche, porque «las tropas no tienen descanso». Si los bombardeos nocturnos, las minas antipersonales y las emboscadas de la infantería enemiga no eran suficientes para mantener alerta a los alemanes en Stalingrado, los francotiradores sí lograron captar la atención de los oficiales germanos. El número de oficiales muertos por francotiradores, especialmente los observadores también se disparó y muy pronto se tuvo que recurrir a realizar promociones prematuras, con el fin de reemplazar a los caídos.

Francotiradores rusos en acción

Francotiradores rusos en acción

Las órdenes de Chuikov fueron extremas, todo ello con la finalidad de desgastar al enemigo: miles de soldados sin experiencia eran enviados a apoderarse de las trincheras alemanas con el resultado de grandes carnicerías; sin embargo, fue ese tremendo costo y derroche de vidas soviéticas lo que logró terminar con la superioridad técnica alemana. La ciudad se volvía repulsiva y pútrida: los cadáveres de ambos bandos se descomponían bajo los escombros. La pestilencia y las enfermedades pronto se hicieron sentir. Aun en medio de semejante carnicería la Feldgendarmerie (Policía Militar alemana) seguía capturando judíos y haciendo cautivos a civiles que fueran aptos para el trabajo; los Sonderkommandos de los Einsatzgruppen ejecutaron sobre el terreno a unos 3.000 civiles judíos, muchos de ellos niños. Los Sonderkommandos se retiraron de Stalingrado el 15 de septiembre, cuando ya habían matado a casi 4.000 civiles.

Después de las ofensivas de septiembre, hacia mediados de octubre los alemanes tenían controlado un 80% de la ciudad, aunque eso no significaba que la tuviesen dominada. Ese mismo mes, Hitler y sus comandantes se percataron de que no podrían tomar la ciudad en otoño. Comenzaron, pues los preparativos para pasar allí el más crudo de los inviernos. Para fines de octubre enfermedades como la paratifoidea, el tifus, la disentería, empezaron a hacer estragos entre las unidades alemanas, el propio Paulus estaba afectado de disentería y ya era víctima de convulsiones nerviosas. A fines de octubre los alemanes se enteraron por medio de prisioneros de que los rusos preparaban una gigantesca contraofensiva. Ellos mismos habían notado los movimientos en sus flancos. Para protegerse, Paulus había levantado una barrera en su flanco izquierdo para prevenir los ataques procedentes por el norte, sirviéndose de las unidades rumanas.

Soldados rumanos durante la invasión de Rusia

Soldados rumanos durante la invasión de Rusia

El 19 de noviembre de 1942,con temperaturas que rondaban los -19º,  3.500 cañones rusos comenzaron a machacar las líneas enemigas más débiles , estas eran las formaciones rumanas que se encontraban escasas de material antitanque. Después de una hora de martilleo, los batallones de fusileros avanzaron sobre las filas de rumanos. Éstos pudieron contener bravamente las primeras oleadas de atacantes y luego fueron arrasados por carros de combate T-34 hacia el mediodía. Los rumanos echaron a correr perseguidos por los soviéticos. Los comandantes del 6° Ejército alemán no tomaron en serio el ataque hasta que fue muy tarde, los Stukas acudieron al lugar del desastre y ya nada se pudo hacer, salvo ametrallar a los fusileros rusos.

El sector Sur fue también atacado con éxito y las columnas de la trampa avanzaron sin grandes reveses. El objetivo donde convergían las tenazas de la trampa era el pequeño pueblo de Kalach y su puente, donde los alemanes no poseían una fuerza para enfrentar la amenaza y donde quedaban expuestos sus talleres y depósitos de suministros. El desastre era total, el VIº Ejército de Paulus quedó encerrado en Stalingrado con unos 250.000 hombres y sin suministros mayores.

Hitler se negó a aceptar que el grueso del 6º Ejército saliese hacia el Sudoeste, hacia el Don y exigió a Paulus y sus hombres mantenerse en la ciudad  ylas vanguardias enviadas en dirección Sudoeste  tuvieron que volverse en una penosa retirada . Hitler consideraba que la situación no estaba aún perdida y podría repetirse la situación producida en febrero de ese mismo año en la Bolsa de Demyansk, donde una gran masa de soldados alemanes pudieron resistir un prolongado cerco soviético mediante un puente aéreo. El jefe máximo de la Luftwaffe, Hermann Goering, sin consultar a sus asesores técnicos prometió a Hitler que sus aviones podrían realizar un vasto abastecimiento desde el aire. Esta promesa, hecha sin ningún conocimiento de la situación sobre el terreno, exasperó al general Von Richtofen, el tiempo nublado y las tormentas de nieve impedirían volar a los aviones de forma sostenida e incluso haría imposible siquiera que despegasen. En estas condiciones Paulus radió un mensaje directo a Hitler:

“Mi Führer: se nos agotan las municiones y el combustible. Abastecimiento suficiente y oportuno es imposible. En estas circunstancias, solicito plena libertad de acción”.

Menos de 4 días de lucha fueron suficientes para que se cerrasen las tenazas soviéticas. El 24 de noviembre ya era imposible fugarse de Stalingrado. La División 94º intentó unilateralmente evacuar su sector y forzar el bloqueo, esperaba que las demás divisiones le siguieran en su retirada no autorizada. Apenas dejó su posición, le cayó encima el 62º Ejército Soviético y muchos de sus batallones fueron aniquilados sin contemplaciones, no hubo prisioneros.

Goering detenido para los juicios de Núremberg

Goering, detenido para los juicios de Núremberg

Goering  prometió abastecer a los sitiados con 500 toneladas diarias de pertrechos, pero en tres días los aviones apenas lograron llevar 130 toneladas. Los vuelos nunca fueran realmente permanentes, los aviones no podían despegar de sus bases, o simplemente no podían aterrizar en Stalingrado. La situación aun empeoró cuando los soviéticos atacaron la principal base aérea de suministros, el aeródromo de Pitomnik, acentuando la escasez de aviones de carga para las operaciones del puente aéreo. Los soviéticos lanzaban bengalas desde posiciones recién tomadas para hacer creer a los aviones de abastecimiento que en ese emplazamiento todavía quedaban soldados fieles al Reich que solicitaban suministros. Las provisiones caían en manos soviéticas dejando a los alemanes desprovistos de todo pertrecho.

Oficial del Ejército Rojo arengando a las tropas antes de un contraataque en Stalingrado. A su espaladas, vistiendo pantalones con línea roja, los Comisarios Políticos

Oficial del Ejército Rojo arengando a las tropas antes de un contraataque en Stalingrado. A su espaladas, vistiendo pantalones con línea roja, los Comisarios Políticos

A principios de diciembre, comenzaron las primeras muertes por inanición. A pesar de todo, la disciplina se mantuvo y la organización funcionó regularmente. Stalingrado era una olla (Der Kessel) donde, sin agua ni alimentos suficientes, atacados por las epidemias y en medio del pútrido olor a descomposición, los alemanes se aprestaron a sufrir un largo asedio. Hitler, tomó una de sus decisiones que no obedecían a lógica alguna: nombró a Paulus Mariscal de Campo, ya que ningún mariscal se había rendido en la historia militar alemana y esperaba que Paulus se suicidara antes de caer prisionero de los soviéticos. Pero los informes de las penurias que soportaban los soldados y que el mismo Paulus observó al revisar las tropas del frente, lo tranquilizaban al pensar que se había dado todo en la lucha y lo eximia personalmente de las obligaciones con este «cabo» que dirigía al país; de hecho, privadamente Paulus informó a los otros generales que él no se suicidaría. Además de estos 250.000 soldados alemanes atrapados en Stalingrado, unos 10.000 civiles rusos también quedaron atrapados en la bolsa, de ellos nunca se volvió a tener noticia.

Tras la caída de Pitomnik el 16 de enero sólo quedaba el improvisado aeródromo de Gumrak, más pequeño y en peores condiciones que el de Pitomnik, pero Gumrak también cayó en manos soviéticas el 23 de enero. A partir de ese día las hambrientas tropas alemanas sólo pudieron recibir provisiones mediante cajas lanzadas en paracaídas por la Luftwaffe, lo cual no aseguraba que la carga llegase a destino: soldados soviéticos a veces se quedaban con las provisiones, éstas caían al río Volga, o simplemente las tropas germanas estaban muy agotadas y hambrientas para buscar dichos suministros entre las ruinas de la ciudad.

Sólo una semana después, el Mariscal Paulus se convertía en el primer oficial alemán de ese rango que se rendía al enemigo. Oficialmente 91.000 fueron los prisioneros de la batalla final de la Ciudad de Stalingrado; de estos muy pocos estaban vivos para el comienzo de la primavera (solo 5.000 a 6.000 alemanes sobrevivieron hasta el fin de la guerra) debido a epidemias de disentería y de tifus entre los prisioneros.

Alemania perdía la iniciativa de la guerra y tenía que colocarse a la defensiva. Después de esta batalla la Unión Soviética surgió engrandecida y con la iniciativa de la guerra que la asolaba en las manos de sus líderes. Hermann Goering, cayó en desgracia ante Hitler perdiendo crédito entre la élite del régimen nazi así como prestigio entre los militares, al no poder cumplir la orden de abastecer por aire a las fuerzas alemanas cercadas. El III Reich perdió todo el 6.° Ejército y parte del 4.º Ejército Panzer, e incontables recursos materiales que no se pudieron reemplazar con la misma facilidad con que la URSS podía con sus propias bajas (aún más terribles incluso que las alemanas). De hecho, entre muertos, heridos y prisioneros la Wehrmacht había perdido más de 200.000 combatientes, muchos de ellos experimentados, que serían muy difíciles de reemplazar en poco tiempo.

Esta fuente era conocida como Druzhba, que en ruso significa "amistad" y fue construida en 1933. Se encontraba en la plaza Privokzalnaya. Fue construida por un cuento para niños escrito en 1929, del escritor ruso Kornei Ivanovich Chukovskii. En 1948, durante la reconstrucción de Stalingrado, los bulldozers la arrasaron y no fue reconstruida.

Esta fuente era conocida como Druzhba, que en ruso significa “amistad” y fue construida en 1933. Se encontraba en la plaza Privokzalnaya. Recuerda a un cuento para niños escrito en 1929, por el escritor ruso Kornei Ivanovich Chukovskii. En 1948, durante la reconstrucción de Stalingrado, los bulldozers la arrasaron y no fue reconstruida.

Los soviéticos, aparte de recibir una ciudad prácticamente destrozada, sufrieron un millón de muertos civiles y más de 1.000.000 de bajas militares. De estos, unos 13.000 habían muerto ejecutados por sus propios compatriotas, acusados de cobardía, deserción, colaboracionismo, etc. Las cifras nunca serán exactas, debido a la ausencia de registros fiables y la proliferación de fosas comunes no contabilizadas; lo más probable es que el costo de vidas de todas maneras sea increíblemente alto y rebase los dos millones de individuos. Según el cálculo más alto, si se incluyen a todas las fuerzas que pelearon en el Volga, murieron o fueron heridos 350.000 soldados del Eje y mas de 1.000.000 de soldados soviéticos (incluyendo prisioneros muertos en cautiverio y heridos muertos tras ser evacuados) y cerca de 2.000.000 de civiles rusos encontraron su fin (incluyendo refugiados y gentes que vivían en pueblos y ciudades donde también se combatió).

El triunfo inspiró a todos los aliados, incentivando la resistencia en todas partes. El rey Jorge VI de Inglaterra le regaló a la ciudad una espada forjada especialmente en su honor, y hasta el poeta chileno Pablo Neruda escribió el poema «Canto de amor a Stalingrado», recitado por primera vez el 30 de septiembre de 1942 y el poema «Nuevo canto de amor a Stalingrado» en 1943, celebrando la victoria, lo cual transformó esta lucha en un símbolo y en un punto de inflexión para toda la guerra.

El mariscal Paulus volvió a Alemania en 1952, viviendo en la zona de ocupación soviética y luego en la RDA.  Antes del colapso de la URSS en 1991 estaba prohibido calcular el número real de bajas por temor a reconocer que el sacrificio de vidas fue excesivo; hoy se sabe que allí murieron aproximadamente más de dos millones de soviéticos entre civiles y militares.

Desde un punto de vista puramente historiográfico recomiendo la lectura de Stalingrado, de Antony Beevor; si, por el contrario, se desea hacer una acercamiento más literario, pero no por ello menos certero, es de obligada lectura la obra de Vasili Grossman Vida y destino. Para aquellos que siempre “esperan a que salga la película” (para no tener que leer  o simplemente a aquellos que además de leer nos gusta el cine) recomiendo, vivamente dos películas: Stalingrado, un filme alemán del año 1993, dirigido por Joseph Vilsmaier, se centra en el sufrimiento de los soldados alemanes en dicha batalla. Por contra, Enemigo a las puertas, 2001, de Jean Jacques Annaud, se centra en la figura del francotirador Vasili Záitsev.

Fuentes de información no faltan y seguro que no faltarán en este 70 aniversario.

7/XII/1941: El día de la infamia; setenta años después

8 Dic

¡Venganza! El día de la infamia

Hoy es el día en que los norteamericanos recuerdan lo que ellos llaman el Día de la Infamia, el día que los japoneses decidieron atacar la base norteamericana de Pearl Harbor, en Hawaii, el 7 de diciembre de 1941. El ataque que cambió el curso de la II Guerra Mundial, al implicar a los EE.UU. en la misma. Con ese motivo algunos medios de comunicación han sacado especiales, sobre todo fotogalerías. Incluyo enlaces a las mismas además de la reproducción de la edición de La Vanguardia del 9/XII/1941, con toda la información sobre el ataque y el devenir de la guerra en esos momentos

Por otra parte, dejo aquí un pequeño vídeo sobre algunas otras víctimas indirectas de este infame ataque.

Fotogalería en el diario El País

Fotogalería en la revista Life

La Vanguardia 9-12-1941

Artículo en el diario El Mundo

La pesadilla recurrente

30 Nov

El nazismo, ese veneno que emponzoña la memoria de buena parte de Europa es una pesadilla recurrente, siempre reaparece y genralmente no trae nada positivo con esas reapariciones. En escasas, cada vez más escasas, ocasiones surge la buena noticia de la captura y juicio de algún genocida nazi; sin embargo, son mucho más frecuentes esas noticias que nos devuelven a los horrores de la II Guerra Mundial y, sobre todo, a los terribles errores que siguieron a este conflicto.

La RFA no sale de su asombro al comprobar cómo agentes del Servicio Secreto no vigilaron como debieran a una banda de neonazis que cometió asesinatos durante años; en medio del fragor de una noticia tan mala surge ahora una nueva verdad incómoda:

El espionaje alemán destruyó en 2007 centenares de actas sobre el pasado nazi de sus agentes

Un burdo montaje que da repelús

Así titulaba, este martes, el diario El Mundo una de esas noticias que nos recuerdan que todos tenemos un pasado y que, de vez en cuando, viene a visitarnos para recordarnos quiénes somos, de dónde venimos y qué hicimos en el pasado. Nada extraño por otra parte, si no perdemos de vista que al frente del BND, servicio de espionaje de la RFA, estaba desde sus inicios Reinhard Gehlen, coronel de Estado Mayor de la Wehrmacht en el frente oriental (URSS) durante la II Guerra Mundial.

Más tarde o más temprano salen los fantasmas del armario; más tarde o más temprano viene a visitarnos la Historia. 

Para saber más:

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El preludio del Holocausto: Kristalnacht

8 Nov

Sello conmemorativo del 50 aniversario de la Kristalnacht

Cada nueve de noviembre es día de recordar el que fue el preludio del Holocausto: la Noche de los Cristales Rotos, o dicho en alemán Kristalnacht (la noche de cristal). En las horas que pasaron entre la noche del 9 y la mañana del 10 de noviembre de 1938 se produjo un verdadero progromo por todo el territorio alemán: Alemania, la Austria anexada, y las áreas de los Sudetes de Checoslovaquiarecientemente ocupadas por tropas alemanas.  Esta oleada de violencia debe su nombre a los fragmentos de vidrios rotos que cubrían las calles alemanas después del pogromo: procedían de las ventanas de sinagogas, casas, y negocios judíos saqueados y destrozados durante la violencia.

Después de estos hechos, el gobierno alemán explicó que la Kristallnacht había estallado como una respuesta espontánea de sentimiento público en respuesta al asesinato de Ernst vom Rath, un oficial de la embajada alemana en Paris a manos del activista judío polaco Herschel Grynszpan. En realidad esto fue sólo el pretexto usado por el gobierno nazi alemán.

Vom Rath murió a causa de sus heridas el 9 de noviembre de 1938, dos días después del atentado. El día de su muerte coincidió por casualidad con el aniversario del putsch de 1923, ocurrido en una cervecería de Múnich; un aniversario importante en el calendario Nacional Socialista. Los líderes nazis, reunidos en Múnich para la conmemoración, eligieron usar la ocasión como pretexto para lanzar una noche de excesos antisemitas. El ministro de Propaganda Joseph Goebbels, instigador principal del pogromo, dio a entender a la Vieja Guardia del partido allí reunida que el “Judaísmo Mundial” había conspirado para cometer el asesinato de vom Rath y anunció que,

“el Führer ha decidido que … las manifestaciones no deberán ser ni preparadas ni organizadas por el Partido, pero en tanto estallen espontáneamente, no deben obstaculizarse”.

Las palabras de Goebbels se convirtieron en órdenes para desencadenar el pogrom. Después de su discurso, los líderes regionales del Partido dieron instrucciones a sus oficinas locales. La violencia empezó a estallar en varias partes del Reich durante toda la noche y la madrugada del 9 al 10 de noviembre. A la una y veinte de la mañana el 10 de noviembreReinhard Heydrich, como jefe de la Policía de Seguridad (Sicherheitspolizei o Sipo) mandó un telegrama urgente a las oficinas centrales y estaciones locales de la Policía Estatal y a los líderes de las SA en sus varios distritos, que contenía directivas respecto a los disturbios. Equipos de las SA y la Juventud Hitleriana a través Alemania y sus territorios anexados participaron en la destrucción de casas y negocios judíos; miembros de muchos de los equipos llevaban ropa de civiles para apoyar la ficción que los disturbios eran expresiones de la “reacción del público indignado”.

En el sentido de las agujas del reloj: Vom Rath, Grynszpan, Heydrich y Goebbels sobre el fondo de una sinagoga ardiendo

A pesar de la apariencia exterior de una violencia espontánea, y los caracteres locales del pogrom en las distintas regiones del Reich, las órdenes centrales que venían de Heydrich contenían instrucciones específicas: los alborotadores “espontáneos” no podían tomar medidas que pudieran dañar personas o propiedad alemana no judía; no podían someter a los extranjeros (aún los extranjeros judíos) a actos violentos; y tenían que sacar los archivos de las sinagogas antes de destrozar esas y otras propiedades de las comunidades judías, y debían transferir esos archivos al Servicio de Seguridad (Sicherheitsdienst, o SD). Las órdenes también indicaban que los oficiales de la policía debían arrestar la mayor cantidad de judíos que las cárceles locales pudieran alojar, preferiblemente hombres jóvenes y sanos.

Relojería destruida en Munich durante la Kristalnacht

Los alborotadores destrozaron 267 sinagogas a través de Alemania, Austria, y los Sudetes. Muchas sinagogas ardieron toda la noche, a plena vista del público y los bomberos, que habían recibidos ordenes de intervenir solamente para prevenir que la llamas se extendieran a edificios cercanos. Miembros de las SA y la Juventud Hitleriana a través del país destrozaron las vitrinas de aproximadamente 7.500 establecimientos comerciales de propiedad judía y los saquearon. Los cementerios judíos también fueron particular objeto de profanación en muchas regiones.

El pogrom fue particularmente destructivo en Berlín y Viena, hogar de las dos comunidades judías más grandes del Reich alemán. Grupos de hombres de las SA rondaban por las calles atacando judíos en sus casas y forzándolos a realizar actos de humillación publica. Aunque el asesinato no figuraba en las directivas centrales, Kristallnacht se cobró las vidas de por lo menos 91 judíos entre el 9 y 10 de noviembre. El archivo policial del periodo documenta que un alto número de violaciones y suicidios ocurrieron con posterioridad a los disturbios.

Todo un preludio de lo vendría después de la Conferencia deWannsee.

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