Viva la Vida… o no

3 Nov

Lo cierto es que desde un tiempo atrás le tengo algo de manía a esta canción, concretamente desde que San Pep Guardiola la usó para motivar a su equipo, era todo tan almibaradamente perfecto que de gustarme Coldplay pasaron a convertirse  para mi, en un grupo de lo más odioso, qué se le va a hacer, además de madridista soy un cínico irredento.

"Versión española" a cargo de Antonio de Felipe de la portada del disco de Coldplay

“Versión española” a cargo de Antonio de Felipe de la portada del disco de Coldplay (foto cutre hecha con mi móvil en la exposición POP2 de la Excma. Diputación de Cádiz)

Pero entonces va mi hijo y me pone algunas de las canciones con las que están trabajando en clase de música, y entre ellas está este Viva la Vida de Coldplay y entonces reparo en lo que dice la letra y ¡oh, sorpresa  la voz que entona la canción no es otra que la de Luis XVI a punto de ser afeitado a la altura de la nuez, vamos, decapitado. Bueno, he ahí la razón por la que,  desde ahora, figura Viva la Vida entre las canciones a las que le he dedicado algún post en este apartado de Müsica e Historia de mi blog.  No todo iban a a ser referencias musicales al siglo XX, también debía caber una referencia musical al hito que marca el inicio de la Edad Contemporánea: la Revolución Francesa.

Cuesta imaginar, por muy romántica que pueda ser la imagen, a un Luis XVI celebrando la vida en el momento en que va a perderla y mucho menos cuando sus ejecutores son aquellos de los que ha permanecido alejado desde el mismo momento de su nacimiento, ese 21 de enero de 1793 era un hito más dentro de la cadena de acontecimientos que marcaron, a posteriori, el nacimiento de la Edad Contemporánea. 

Ejecución de Luis XVI, 21 de enero de 1793

Luis XVI y su familia decidieron huir de su “prisión” en el palacio de las Tullerías,  el 21 de junio de 1791, sin embargo sería capturados por los revolucionarios cuando estaban a apunto de alcanzar la frontera con los Paises Bajos Austriacos , concretamnte en la ciudad de Varennes-en-Argonne ese gesto sería el punto de partida de un proceso que conduciría a la ejecución del matrimonio real formado por él mismo y María Antonieta de Austria. Cuesta imaginar esa escena que canta Chris Martin, sobre todo cuando nos remitimos a la descripción del momento final del monarca ya decapitado: tras la ejecución, un joven miembro de la Guardia Nacional recogió la ensangrentada cabeza y la mostró al pueblo paseándose por el cadalso. La muchedumbre rugió “¡Viva la República!”. Los presentes comenzaron a entonar La Marsellesa,  algunos espectadores empezaron a bailar en círculo alrededor del cadalso. Otros trataban de recoger la sangre que se había filtrado a través de los maderos del cadalso; incluso algunos la probaban. Un ayudante del verdugo subastó las prendas y el pelo del difunto Luis XVI. Todo muy alejado de esos lamentos finales, nostálgicos de un Luis XVI a punto de morir, tal y como lo imaginan los de Coldplay.

En fin, aquí os dejo el vídeo y la letra

Viva la Vida

I used to rule the world
Seas would rise when I gave the word
Now in the morning I sweep alone
Sweep the streets I used to own
I used to roll the dice
Feel the fear in my enemy’s eyes
Listen as the crowd would sing:
“Now the old king is dead! Long live the king!”
One minute I held the key
Next the walls were closed on me
And I discovered that my castles stand
Upon pillars of sand, pillars of sand

I hear Jerusalem bells are ringing
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can not explain
Once you know there was never, never an honest word
That was when I ruled the world
(Ohhh)

It was the wicked and wild wind
Blew down the doors to let me in.
Shattered windows and the sound of drums
People could not believe what I’d become
Revolutionaries Wait
For my head on a silver plate
Just a puppet on a lonely string
Oh who would ever want to be king? 

I hear Jerusalem bells are ringing
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can not explain
I know Saint Peter will call my name
Never an honest word
And that was when I ruled the world
(Ohhhhh Ohhh Ohhh)

Hear Jerusalem bells are ringings
Roman Cavalry choirs are singing
Be my mirror my sword and shield
My missionaries in a foreign field
For some reason I can not explain
I know Saint Peter will call my name
Never an honest word
But that was when I ruled the world
Oooooh Oooooh Oooooh”

Un recuerdo para Trafalgar

25 Oct

Un interesante artículo de Geoffrey Parker

Matar al conejo, matar al conejo

10 Oct

Me encantan los dibujos clásicos de Bugs Bunny, preferiblemente sin doblar al castellano o, en su defecto con el doblaje que se hizo en los años sesenta o setenta. Hay un capítulo en el que se desarrolla un trasunto de ópera wagneriana, y Elmer es un nibelungo  enamorado de la walkiria-conejo (Bugs). En un capítulo de la serie Rockefeller Plaza, la protagonista tiene como tono de móvil ese momento de los dibujos animados: la Cabalgata de las Walkirias pero con una letra que dice repetidamente: “¡Matar al conejo, matar al conejo, na, na,na…!

Como siempre, hoy empiezo este post con una “ida completa de olla”. Todo ello viene al caso de una noticia que he leído en la web del diario ABC: Himmmler ordenó criar conejos de angora en granjas de lujo climatizadas junto a los campos de concentración

La idea es bastante retorcida: criar animalitos encantadores junto al infierno, en el mismo sitio en que, a diario, eran exterminadas miles de personas y todo ello con la finalidad de encontrar las pieles mas adecuadas, cálidas y cómodas para el uso de los soldados de las Wehrmacht y las SS. Bueno, tampoco es tan extraño, sobre todo si tenemos en cuenta que el pelo de los prisioneros exterminados era empleado para tejer calcetines y otras prendas para los tripulantes de los U-Boot… En fin, que la crueldad humana no tiene límites y nunca dejará de sorprendernos

“He vuelto”

26 Sep

Como dijo Douglas MacArthur en Leyte, Filipinas, el 20 de octubre de 1944:

“He vuelto”

Douglas MacArthur, en el centro, desembarcando en Leyte, Filipinas, el 20 de octubre de 1944

Douglas MacArthur, en el centro con gafas RayBan, desembarcando en Leyte, Filipinas, el 20 de octubre de 1944

30 años de nada… viviendo en en el mundo de Matrix

2 Ago

Ya me olía a mi algo sospechosa esta realidad en la que vivimos. Aquí algo no cuadra, o como diría el gran Gila: “Alguien ha matado a alguien”, así, sin más.

Las noticias de hoy han venido a darme la razón… No, no tiene nada que ver con ciertas apariciones en el parlamento (entiéndase: de fantasmas, claro). Tiene que ver con la III Guerra Mundial (aquí tendría que venir un golpe de efecto musical, como en las películas de misterio, para crear ambiente, pero los recortes en educación han acabado hasta con la banda sonora).

Recuerdos periodísticos de una guerra que no fue

Recuerdos periodísticos de una guerra que no fue

Efectivamente: la III Guerra Mundial ya fue, o mejor dicho: tenía que haber sido.  En marzo de 1983, para ser más concreto… Todo estaba preparado para ese momento, incluido el discurso de la Reina Isabel II. Todo estaba preparado menos el que escribe estas líneas, que andaba vagueando por el IES Columela, de Cádiz, intentando superar la plusmarca mundial de gandulería establecido por él mismo el curso anterior.

Hoy mismo se ha desvelado que los británicos, ese pueblo tan previsor, ya tenía ensayado el discurso de la Reina en caso de una hipotética III Guerra Mundial que habría tenido lugar, como he dicho anteriormente, en marzo de 1983. La previsión británica no debe ser motivo de desdén, ya elaboraron un cartelque debía publicarse en caso de ser invadidos por las alemanes durante la II Guerra Mundial. Tengo la sospecha de que en el caso de España habríamos recurrido a nuestro inefable: “espera un poco, tío”.

Y ahora mi pregunta: ¿tan mal estaban las cosas en 1983? Bueno, no olvidemos que entre argentinos y británicos la liaron parda el año anterior con su pelea en las Malvinas (o Falklands, para los británicos). Sin embargo, no fue marzo el mes en el que anduvimos por el filo de la navaja, fue el 26 de septiembre de 1983 el día que más cerca estuvimos de una guerra nuclear total, cuando tuvo lugar el llamado Incidente del Equinoccio de Otoño. Cuando un satélite militar soviético dio una alarma al detectar, supuestamente, un lanzamiento de un misil balístico lanzado desde Montana contra la URSS.

Stanislav Petrov

Stanislav Petrov

Y de nuevo me pregunto ¿por qué marzo? ¿Y si, realmente la guerra ha tenido lugar? Vivimos en un mundo irreal, en una fantasía [animada de ayer y hoy], en un mundo de Matrix, en el que las guerras ya no se declaran, además ya no se llaman guerras, ahora son conflictos y los malos siempre llevan turbante. Quizás ya se esté ensayando el discurso de la Reina para la IV Guerra Mundial.

La noticia completa en la web de la BBC Mundo

La (des)memoria histórica, desde el Reino Unido

9 Jun

A veces les digo a mis alumnos que, en realidad, no soy profesor, sino embaucador, al fin y al cabo, tratando de buscar la objetividad todos acabamos por ser subjetivos y defendemos nuestra visión de la Historia. El problema reside en no aceptar las verdades objetivas, los hechos comúnmente aceptados y tratar de imponer una visión única de la Historia. Eso parece que va a ocurrir en Madrid si nadie remedia el desaguisado:

El Monolito de la discordia

El Monolito de la discordia

Como suele aparecer

Como suele aparecer

Al parecer, según un tribunal madrileño, la Universidad Complutense deberá derribar el monumento a las Brigadas Internacionales que se haya en el interior del Campus. La razón: se ha erigido sin autorización municipal. Nada dice, en cambio, ningún tribunal acerca del Arco de la Victoria junto al que pasan miles de estudiantes de la Complutense y que fue erigido en memoria del triunfo de las tropas golpistas, sediciosas sobre el gobierno legítimo de la II República.

Esta singular visión de la Memoria Histórica es el argumento que ha elegido el periodista de The Guardian David Mathieson para escribir un artículo contra este más que previsible atentado. Se ve que es un elemento peligroso para el urbanismo, ya que distorsiona la planificación general del campus, es al menos lo que parecen recordar aquellos que acostumbran a profanar el monumento con sus pintadas e insultos.

Recomiendo encarecidamente leer este artículo y estos otros que os enlazo. Sobre todo para que aquellos que dicen que la Memoria Histórica es un invento de rojos sediciosos vean que es algo que va más allá de nuestras fronteras.

Dibujando el horror

8 Jun
Un camión cargado de prisioneros llega al campo, al fondo las inquietantes chimeneas. Obsérvese que, junto a la firma del autor figura el número de prisionero. Fuente El Mundo.es

Un camión cargado de prisioneros llega al campo, al fondo las inquietantes chimeneas. Obsérvese que, junto a la firma del autor figura el número de prisionero. Fuente El Mundo.es

Gracias al teniente Clifford Hensel, del Tercer Ejército de Patton y, más concretamente a su viuda e hija, podemos conocer un  inestimable tesoro. Fueron  las manos torturadas de Konstantyn Cwierk, Wlodzimierz Wnuk y Grzegorz Timofiejew, prisioneros  de Mauthausen-Gusen las que, a escondidas de los guardias SS y de los kapos, dibujaron cuanto estaban viendo y viviendo. Las inquietantes ilustraciones de las torturas y maltratos de la vida diaria en un campo de concentración llegaron al petate de este oficial del US Army en forma de paquete de papeles amarillentos  que le entregaron los presos recien liberados. No abrió el paquete hasta llegar a a su casa de Oregón y la contemplación de aquel horror le obligó a  cerrarlo para siempre. Y así permaneció hasta que, después de su muerte, su viuda Eleanor lo reencontró, revisando viejos papeles.

Este mismo año, la viuda y Sarah, la hija de Hensel y heredera del manuscrito, contactaron el pasado mes de febrero con el museo de Auschwitz-Birkenau, para hacerles llegar este manuscrito, tan importante para todos y, en especial para aquellos que se empeñan en el negacionismo.

Noticia completa en el diario El Mundo

Enlace

Overlord 6/VI/1944

7 Jun

Llego tarde. Lo se.

Con el agua al cuello, foto tomada por Robert Capa. Normandía 6 de junio de 1944

Con el agua al cuello, foto tomada por Robert Capa. Normandía, 6 de junio de 1944

Ellos llegaron a tiempo a vivir el día más largo de sus vidas, para algunos (muchos) el más breve. Para Stalin llegaban un año tarde, quizás incluso dos. La culpa la tenía Roosevelt y su propensión a quedar bien con todos,por culpa de ella  falló en su promesa de abrir un segundo frente en primavera de 1942. Mientras tanto, los soviéticos seguían aguantando el peso de la lucha en el frente oriental.

Lo cierto es que, el 6 de junio de 1944, cinco playas de Normandía, Francia, fueron tomadas al asalto por tropas norteamericanas, británicas y canadienses. Horas antes, miles de paracaidistas y tropas aerotransportadas fueron lanzadas tras las defensas costeras alemanas. Hubo quien, como el autor de la fotografía que ilustra el inicio de este post, Robert Capa, desembarcó en la segunda oleada de tropas norteamericanas en la playa Omaha, la más sangrienta, como los propios soldados tuvo que soportar la tenaz, feroz resistencia de las tropas alemanas apostadas en el Muro Atlántico. El fotógrafo, fundador de la Agencia Magnum y autor de algunas de las mejores imágenes de nuestra guerra civil, tomó 106 fotografías en ese momento memorable del desembarco, pero sólo 11, las conocidas como las Once Magníficas, sobrevivieron a las torpes manos del encargado de revelarlas. No fue un héroe Robert Capa, al menos no un héroe en el sentido “guerrero” del término, sin embargo vivió de cerca tres de los conflictos más importantes del siglo: la Guerra Civil española, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Indochina, que se convertiría en su tumba, en 1954.

Dice Steven Spielberg, que fueron las fotos de Capa la que inspiraron su visión del desembarco en Omaha Beach que nos muestra en su Salvar al Soldao Ryan. Probablemente así sea, ya que, junto con las obras de Stephen E. Ambrose reflejan con bastante fidelidad lo acontecido en los  desembarcos.

Omaha Beach según Spielberg

Todo esto viene al caso porque he descubierto una interesantísima web acerca del Día D, se trata de un proyecto del Channel 4, del Reino Unido, en ella se refleja lo acontecido en ese momento, minuto a minuto desde el punto de vista de diversos protagonistas del momento. Aquí queda mi recomendación, no dejéis de explorar esa web.

La web del Día más largo

Mandela Day…. by Simple Minds

6 Jun

Estos días ando bastante atareado corrigiendo exámenes y, sobre todo, trabajos, pequeños ensayos que escriben los alumnos de 1º de bachillerato. Uno de ellos, en concreto, me ha llamado la atención, el tema es bastante normal: Nelson Mandela; sin embargo, se aleja de la normalidad al incluir un breve epígrafe dedicado a la figura de Nelson Mandela en la cultura popular. No obstante, sea bienvenido al no ser moneda de uso corriente que los alumnos se prepocupen por estas cuestiones a la hora de hacer un trabajo.

Portada de Street Fighting Years

Portada de Street Fighting Years

Sin embargo, este alumno ha tocado mi fibra sensible al olvidar, entre las referencias musicales, a uno de mis grupos favoritos: Simple Minds, y, más concretamente, su canción Mandela Day, un tema que pertenece al album Street Fighting Years, del año 1989. La canción, sin emabrgo, fue compuesta con motivo del 70 cumpleaños de Nelson Mandela y fue tocada por primera vez en el concierto que tuvo lugar, con dicho motivo, en el estado de Wembley, el 11 de junio de 1989.

No te lo perdono, Andrés, aunque esté muy bien tu trabajo.

No es un video del concierto pero tiene la particularidad de incluir la letra subtitulada.

Richard Wagner y las “ganas de invadir Polonia”

23 May

Lo confieso: me gusta Wagner y, por lo general no me entran ganas de invadir Polonia. Personalmente, cuando escucho la música de Wagner tengo recuerdos una serie de tv sobre el compositor que vi allá por los años ochenta y, sobre todo, me recuerda a otras dos referencias audiovisuales:

El primero, mi primer acercamiento a Wagner un poco sui generis, todo hay que decirlo

Como decían en la memorable serie Rockefeller Plaza: “¡Matar al conejo!”

El segundo es el más repetido y, quizás, en el que mejor casan imágenes y banda sonora:

Se han dicho muchas barbaridades sobre Wagner, entre otras lindezas la de considerarlo nazi, algo bastante complicado, toda vez que nació en 1813 y murió setenta años después, en 1883, aun quedaban algunos años para que Adolf Hitler escribiese su Mein Kampf y naciese, como tal, la ideología nacional socialista. Tuve la fortuna, cuando era un adolescente estudiante de BUP, de tener un magnífico profesor de alemán en mi instituto que nos ayudó a perfilar una imagen más realista del genial compositor alemán. Por cierto, que este profesor no era sospechoso precisamente de ser nazi, ni siquiera derechista y, por más señas, era de Albacete.

Richard Wagner

Richard Wagner

Richard Wagner sólo tiene la culpa de ser un nacionalista alemán, por cierto, lo fue en una época en que la idea de una Alemania unida aun se estaba forjando, una Alemania unida que él sólo conocería en el tramo final de su vida. Sin embargo, los nazis sí tienen mucho que ver en la creación de este falso mito, se apropiaron de su música, de su estética y desde entonces, como hace Woody Allen en ese diálogo al principio de este post, hemos asociado la música de Wagner a los males del nazismo, a los horrores de la Segunda Guerra Mundial. También es cierto que escribió algunos textos antisemitas, pero no es menos cierto que en su círculo de amistades había una gran cantidad de judíos y no eran pocos, precisamente, los seguidores judíos de su obra.

En su juventud fue un anarquista revolucionario, fue compañero de barricadas de Mijail Bakunin. Lo cierto es que el compositor fue un hombre lleno de contradicciones, más o menos como todo el mundo. De hecho, aunque nacionalista y, en buena medida, recreador de mucha de la mitología alemana, Wagner tuvo innumerables muestras de desprecio hacia la forma que estaba tomando la nación alemana, concretamente hacia lo que él consideraba el “absurdo rearme” prusiano). Otros de sus comentarios fue: “El mundo, y sobre todo también ‘Germania’, resulta cada vez más desagradable” “De los alemanes […] no cabe esperar gran cosa en ningún caso […] un pensamiento grande y de alto vuelo, si no es ordenado de arriba abajo — a la manera de Bismarck“.

 Como ha pasado con muchos grandes artistas, muchos políticos mediocres se han apropiado de la obra o de las ideas de los creadores, pervirtiéndola y adaptándola a sus propios intereses. Wagner, de quien se cumplen los doscientos años de su nacimiento es uno de los más claros ejemplos de “apropiación indebida” por parte de los políticos, en este caso incluso por parte de una banda criminal como fueron los nazis.

Guste Wagner o no, lo cierto es que a mi me emocionan muchas de sus obras, en especial esta que os dejo aquí: la Marcha fúnebre de Sigfrido.

Marcha fúnebre de Sigfrido

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