Tag Archives: URSS

El día que Pepsi compró submarinos a la U.R.S.S.

23 May

Una interesante anécdota para reforzar nuestros conocimientos sobre la Guerra Fría. De cómo un refresco se convirtió en un potencia naval

Cartelera de Historia

Un acuerdo para comercializar el refresco en la Rusia soviética obligó a la compañía estadounidense a adquirir una veintena de buques de guerra

En diario ABC.es

A finales de los años 50, una curiosa anécdota protagonizada por el entonces líder soviético Nikita Krushchev y un joven ejecutivo de Pepsi propició que su refresco se convirtiera en el primer producto occidental comercializado en la Rusia soviética. Lo que probablemente nunca imaginó es que ese acuerdo también lograría que la compañía estadounidense se convirtiera en una auténtica potencia naval.

Todo comenzó, tal y como podemos leer en el blog «La Aldea Irreductible», durante la inauguración de la Exposición Nacional Americana en Moscú en julio de 1959. En un momento dado, el vicepresidente de Estados Unidos, Richard Nixon, y Krushchev comenzaron a discutir vehementemente acerca de las bondades de los sistemas capitalistas y comunistas, cuando Donald M. Kendall, un joven ejecutivo de Pepsi se…

Ver la entrada original 242 palabras más

31-I-1943, Stalingrado

28 Ene

El último día del primer mes del año 1943, el 6º Ejército alemán comandado por el Generalfeldmarschall Friedrich Paulus se rendía, habían agotado sus municiones, era imposible seguir combatiendo.

El MAriscal PAulus y sus ayudantes camino del cautiverio, el 31/I/1943

El Mariscal Paulus y sus ayudantes camino del cautiverio, el 31/I/1943

En poco más de cinco meses había muerto entre tres y cuatro millones de personas, entre combatientes y civiles unos defendiendo y otros atacando una ciudad que podía ser o la puerta a los pozos petrolíferos del Cáucaso o la tumba de la Wehrmacht. Pero ¿Por qué Stalingrado? ¿Por qué esa necesidad de tomar esa ciudad al sur de la URSS?

La ciudad tenía una importante industria militar (Satlingrado tenía las fábricas de tractores Octubre Rojo y de cañones Barricady), y poseía el nudo ferroviario crucial de la línea que unía Moscú, el mar Negro y el Cáucaso, existiendo igualmente un puerto fluvial en servicio para la navegación por el Volga. La urbe se extendía unos 24 kilómetros a lo largo de la orilla occidental del Volga pero con menos de diez kilómetros de anchura. No existía ningún puente cruzando el río, empleándose grandes barcazas para comunicar ambas orillas. La orilla oriental apenas estaba poblada. Es importante considerar que llegado el invierno, el Volga se hiela con una capa muy gruesa, permitiendo el paso de vehículos pesados. Además, también estaba la importancia simbólica de ser la ciudad que tenía el nombre de Stalin.

Vista aérea de Stalingrado, 28/10/1942

Vista aérea de Stalingrado, 28/10/1942

El 19 de julio de 1942, Stalin ordenó que Stalingrado quedase en estado de sitio, esto significaba que ningún civil abandonaría la ciudad, la idea era forzar aun más la moral de combate de la milicia local al tener que defender la ciudad donde estaban aun sus familiares. Por otro lado, se enviaban contingentes de tropas, muchos de ellos cafentes incluso de armamento, ordenando ataques masivos frontales con altos índices de bajas, que aumentaban ante la imposibilidad de retroceder debido a la orden 227: “Ni un paso atrás”, una línea defensiva a retaguardia disparaba contra las tropas rusas que intentasen retroceder.

"Ni shagu nazad"! "¡Ni un paso atrás!"

“Ni shagu nazad”! “¡Ni un paso atrás!”

Esta escena de Enemigo a las puertas, de Jean Jacques Annaud (2001), recoge con bastante fidelidad uno de esos ataque masivos y la férrea aplicación de la orden 227

Stalingrado tiene el dudoso honor de haber sido otra de las ciudades víctimas de bombardeos aéreos ordenados por el general Wolfram von Richthofen, el mismo que había comandado la Legión Cóndor durante la guerra civil española; fueron sus Heinkel He-111 los que iniciaron el ataque sobre la ciudad, que sería alcanzada casi de inmediato por el 6º Ejército. El avance fue rápido, arrollador, las fuerzas alemanas tenían alta la moral y esperaban una rápida caída de la ciudad. Mientras tanto, poco más de 40.000 soldados rusos defendían la ciudad, desconocían, porque así debía ser, que el mariscal Chuikov  llegaba a la ciudad para dirigir la defensa… o morir en el intento, esas eran las órdenes que había recibido del mariscal Zhúkov.

Chuikov reforzó las maltrechas defensas y reorganizó las escasas fuerzas que en ese momento quedaban en la ciudad, situó su artillería e la banda oriental del Volga y ordenó el despliegue de francotiradores, entre ellos el mejor de todos: Vasili Záitsev, sobre quien versa la película Enemigo a las puertas. Conforme avanzaba el otoño y se acercaba el invierno el asedio se fue haciendo más y más tenaz por parte de los alemanes y aun más férrea fue la defensa por parte del Ejército Rojo. Entre quienes permanecieron en la defensa de Stalingrado (aunque sin tener un papel muy destacado en la misma ) figuraba Nikita Jrushchov, posteriormente Secretario General del PCUS y sucesor de Stalin al frente de la URSS.

De izquierda a derecha Jrushchov, Zhúkov y Chuikov

De izquierda a derecha Jrushchov, Zhúkov y Chuikov

A partir del mes de septiembre se inició lo que se ha dado en llamar la Rattenkrieg, o guerra de ratas, es decir, el combate casa por casa, casi cuerpo a cuerpo. Las bajas alemanas se dispararon, ya que el soldado alemán no estaba entrenado para combatir en las calles. En este campo de batalla, los alemanes estaban bajo constante tensión ya que el soldado soviético se había convertido en un maestro del camuflaje y las emboscadas eran comunes. Los defensores de la ciudad preferían atacar de noche, neutralizando el peligro de los bombarderos alemanes. Además, durante la noche los bombarderos rusos pasaban sobre la ciudad arrojando pequeñas bombas de 400 kilogramos. Finalmente, el 6.º Ejército solicitó a la Luftwaffe que mantuviera la presión sobre la aviación soviética en la noche, porque «las tropas no tienen descanso». Si los bombardeos nocturnos, las minas antipersonales y las emboscadas de la infantería enemiga no eran suficientes para mantener alerta a los alemanes en Stalingrado, los francotiradores sí lograron captar la atención de los oficiales germanos. El número de oficiales muertos por francotiradores, especialmente los observadores también se disparó y muy pronto se tuvo que recurrir a realizar promociones prematuras, con el fin de reemplazar a los caídos.

Francotiradores rusos en acción

Francotiradores rusos en acción

Las órdenes de Chuikov fueron extremas, todo ello con la finalidad de desgastar al enemigo: miles de soldados sin experiencia eran enviados a apoderarse de las trincheras alemanas con el resultado de grandes carnicerías; sin embargo, fue ese tremendo costo y derroche de vidas soviéticas lo que logró terminar con la superioridad técnica alemana. La ciudad se volvía repulsiva y pútrida: los cadáveres de ambos bandos se descomponían bajo los escombros. La pestilencia y las enfermedades pronto se hicieron sentir. Aun en medio de semejante carnicería la Feldgendarmerie (Policía Militar alemana) seguía capturando judíos y haciendo cautivos a civiles que fueran aptos para el trabajo; los Sonderkommandos de los Einsatzgruppen ejecutaron sobre el terreno a unos 3.000 civiles judíos, muchos de ellos niños. Los Sonderkommandos se retiraron de Stalingrado el 15 de septiembre, cuando ya habían matado a casi 4.000 civiles.

Después de las ofensivas de septiembre, hacia mediados de octubre los alemanes tenían controlado un 80% de la ciudad, aunque eso no significaba que la tuviesen dominada. Ese mismo mes, Hitler y sus comandantes se percataron de que no podrían tomar la ciudad en otoño. Comenzaron, pues los preparativos para pasar allí el más crudo de los inviernos. Para fines de octubre enfermedades como la paratifoidea, el tifus, la disentería, empezaron a hacer estragos entre las unidades alemanas, el propio Paulus estaba afectado de disentería y ya era víctima de convulsiones nerviosas. A fines de octubre los alemanes se enteraron por medio de prisioneros de que los rusos preparaban una gigantesca contraofensiva. Ellos mismos habían notado los movimientos en sus flancos. Para protegerse, Paulus había levantado una barrera en su flanco izquierdo para prevenir los ataques procedentes por el norte, sirviéndose de las unidades rumanas.

Soldados rumanos durante la invasión de Rusia

Soldados rumanos durante la invasión de Rusia

El 19 de noviembre de 1942,con temperaturas que rondaban los -19º,  3.500 cañones rusos comenzaron a machacar las líneas enemigas más débiles , estas eran las formaciones rumanas que se encontraban escasas de material antitanque. Después de una hora de martilleo, los batallones de fusileros avanzaron sobre las filas de rumanos. Éstos pudieron contener bravamente las primeras oleadas de atacantes y luego fueron arrasados por carros de combate T-34 hacia el mediodía. Los rumanos echaron a correr perseguidos por los soviéticos. Los comandantes del 6° Ejército alemán no tomaron en serio el ataque hasta que fue muy tarde, los Stukas acudieron al lugar del desastre y ya nada se pudo hacer, salvo ametrallar a los fusileros rusos.

El sector Sur fue también atacado con éxito y las columnas de la trampa avanzaron sin grandes reveses. El objetivo donde convergían las tenazas de la trampa era el pequeño pueblo de Kalach y su puente, donde los alemanes no poseían una fuerza para enfrentar la amenaza y donde quedaban expuestos sus talleres y depósitos de suministros. El desastre era total, el VIº Ejército de Paulus quedó encerrado en Stalingrado con unos 250.000 hombres y sin suministros mayores.

Hitler se negó a aceptar que el grueso del 6º Ejército saliese hacia el Sudoeste, hacia el Don y exigió a Paulus y sus hombres mantenerse en la ciudad  ylas vanguardias enviadas en dirección Sudoeste  tuvieron que volverse en una penosa retirada . Hitler consideraba que la situación no estaba aún perdida y podría repetirse la situación producida en febrero de ese mismo año en la Bolsa de Demyansk, donde una gran masa de soldados alemanes pudieron resistir un prolongado cerco soviético mediante un puente aéreo. El jefe máximo de la Luftwaffe, Hermann Goering, sin consultar a sus asesores técnicos prometió a Hitler que sus aviones podrían realizar un vasto abastecimiento desde el aire. Esta promesa, hecha sin ningún conocimiento de la situación sobre el terreno, exasperó al general Von Richtofen, el tiempo nublado y las tormentas de nieve impedirían volar a los aviones de forma sostenida e incluso haría imposible siquiera que despegasen. En estas condiciones Paulus radió un mensaje directo a Hitler:

“Mi Führer: se nos agotan las municiones y el combustible. Abastecimiento suficiente y oportuno es imposible. En estas circunstancias, solicito plena libertad de acción”.

Menos de 4 días de lucha fueron suficientes para que se cerrasen las tenazas soviéticas. El 24 de noviembre ya era imposible fugarse de Stalingrado. La División 94º intentó unilateralmente evacuar su sector y forzar el bloqueo, esperaba que las demás divisiones le siguieran en su retirada no autorizada. Apenas dejó su posición, le cayó encima el 62º Ejército Soviético y muchos de sus batallones fueron aniquilados sin contemplaciones, no hubo prisioneros.

Goering detenido para los juicios de Núremberg

Goering, detenido para los juicios de Núremberg

Goering  prometió abastecer a los sitiados con 500 toneladas diarias de pertrechos, pero en tres días los aviones apenas lograron llevar 130 toneladas. Los vuelos nunca fueran realmente permanentes, los aviones no podían despegar de sus bases, o simplemente no podían aterrizar en Stalingrado. La situación aun empeoró cuando los soviéticos atacaron la principal base aérea de suministros, el aeródromo de Pitomnik, acentuando la escasez de aviones de carga para las operaciones del puente aéreo. Los soviéticos lanzaban bengalas desde posiciones recién tomadas para hacer creer a los aviones de abastecimiento que en ese emplazamiento todavía quedaban soldados fieles al Reich que solicitaban suministros. Las provisiones caían en manos soviéticas dejando a los alemanes desprovistos de todo pertrecho.

Oficial del Ejército Rojo arengando a las tropas antes de un contraataque en Stalingrado. A su espaladas, vistiendo pantalones con línea roja, los Comisarios Políticos

Oficial del Ejército Rojo arengando a las tropas antes de un contraataque en Stalingrado. A su espaladas, vistiendo pantalones con línea roja, los Comisarios Políticos

A principios de diciembre, comenzaron las primeras muertes por inanición. A pesar de todo, la disciplina se mantuvo y la organización funcionó regularmente. Stalingrado era una olla (Der Kessel) donde, sin agua ni alimentos suficientes, atacados por las epidemias y en medio del pútrido olor a descomposición, los alemanes se aprestaron a sufrir un largo asedio. Hitler, tomó una de sus decisiones que no obedecían a lógica alguna: nombró a Paulus Mariscal de Campo, ya que ningún mariscal se había rendido en la historia militar alemana y esperaba que Paulus se suicidara antes de caer prisionero de los soviéticos. Pero los informes de las penurias que soportaban los soldados y que el mismo Paulus observó al revisar las tropas del frente, lo tranquilizaban al pensar que se había dado todo en la lucha y lo eximia personalmente de las obligaciones con este «cabo» que dirigía al país; de hecho, privadamente Paulus informó a los otros generales que él no se suicidaría. Además de estos 250.000 soldados alemanes atrapados en Stalingrado, unos 10.000 civiles rusos también quedaron atrapados en la bolsa, de ellos nunca se volvió a tener noticia.

Tras la caída de Pitomnik el 16 de enero sólo quedaba el improvisado aeródromo de Gumrak, más pequeño y en peores condiciones que el de Pitomnik, pero Gumrak también cayó en manos soviéticas el 23 de enero. A partir de ese día las hambrientas tropas alemanas sólo pudieron recibir provisiones mediante cajas lanzadas en paracaídas por la Luftwaffe, lo cual no aseguraba que la carga llegase a destino: soldados soviéticos a veces se quedaban con las provisiones, éstas caían al río Volga, o simplemente las tropas germanas estaban muy agotadas y hambrientas para buscar dichos suministros entre las ruinas de la ciudad.

Sólo una semana después, el Mariscal Paulus se convertía en el primer oficial alemán de ese rango que se rendía al enemigo. Oficialmente 91.000 fueron los prisioneros de la batalla final de la Ciudad de Stalingrado; de estos muy pocos estaban vivos para el comienzo de la primavera (solo 5.000 a 6.000 alemanes sobrevivieron hasta el fin de la guerra) debido a epidemias de disentería y de tifus entre los prisioneros.

Alemania perdía la iniciativa de la guerra y tenía que colocarse a la defensiva. Después de esta batalla la Unión Soviética surgió engrandecida y con la iniciativa de la guerra que la asolaba en las manos de sus líderes. Hermann Goering, cayó en desgracia ante Hitler perdiendo crédito entre la élite del régimen nazi así como prestigio entre los militares, al no poder cumplir la orden de abastecer por aire a las fuerzas alemanas cercadas. El III Reich perdió todo el 6.° Ejército y parte del 4.º Ejército Panzer, e incontables recursos materiales que no se pudieron reemplazar con la misma facilidad con que la URSS podía con sus propias bajas (aún más terribles incluso que las alemanas). De hecho, entre muertos, heridos y prisioneros la Wehrmacht había perdido más de 200.000 combatientes, muchos de ellos experimentados, que serían muy difíciles de reemplazar en poco tiempo.

Esta fuente era conocida como Druzhba, que en ruso significa "amistad" y fue construida en 1933. Se encontraba en la plaza Privokzalnaya. Fue construida por un cuento para niños escrito en 1929, del escritor ruso Kornei Ivanovich Chukovskii. En 1948, durante la reconstrucción de Stalingrado, los bulldozers la arrasaron y no fue reconstruida.

Esta fuente era conocida como Druzhba, que en ruso significa “amistad” y fue construida en 1933. Se encontraba en la plaza Privokzalnaya. Recuerda a un cuento para niños escrito en 1929, por el escritor ruso Kornei Ivanovich Chukovskii. En 1948, durante la reconstrucción de Stalingrado, los bulldozers la arrasaron y no fue reconstruida.

Los soviéticos, aparte de recibir una ciudad prácticamente destrozada, sufrieron un millón de muertos civiles y más de 1.000.000 de bajas militares. De estos, unos 13.000 habían muerto ejecutados por sus propios compatriotas, acusados de cobardía, deserción, colaboracionismo, etc. Las cifras nunca serán exactas, debido a la ausencia de registros fiables y la proliferación de fosas comunes no contabilizadas; lo más probable es que el costo de vidas de todas maneras sea increíblemente alto y rebase los dos millones de individuos. Según el cálculo más alto, si se incluyen a todas las fuerzas que pelearon en el Volga, murieron o fueron heridos 350.000 soldados del Eje y mas de 1.000.000 de soldados soviéticos (incluyendo prisioneros muertos en cautiverio y heridos muertos tras ser evacuados) y cerca de 2.000.000 de civiles rusos encontraron su fin (incluyendo refugiados y gentes que vivían en pueblos y ciudades donde también se combatió).

El triunfo inspiró a todos los aliados, incentivando la resistencia en todas partes. El rey Jorge VI de Inglaterra le regaló a la ciudad una espada forjada especialmente en su honor, y hasta el poeta chileno Pablo Neruda escribió el poema «Canto de amor a Stalingrado», recitado por primera vez el 30 de septiembre de 1942 y el poema «Nuevo canto de amor a Stalingrado» en 1943, celebrando la victoria, lo cual transformó esta lucha en un símbolo y en un punto de inflexión para toda la guerra.

El mariscal Paulus volvió a Alemania en 1952, viviendo en la zona de ocupación soviética y luego en la RDA.  Antes del colapso de la URSS en 1991 estaba prohibido calcular el número real de bajas por temor a reconocer que el sacrificio de vidas fue excesivo; hoy se sabe que allí murieron aproximadamente más de dos millones de soviéticos entre civiles y militares.

Desde un punto de vista puramente historiográfico recomiendo la lectura de Stalingrado, de Antony Beevor; si, por el contrario, se desea hacer una acercamiento más literario, pero no por ello menos certero, es de obligada lectura la obra de Vasili Grossman Vida y destino. Para aquellos que siempre “esperan a que salga la película” (para no tener que leer  o simplemente a aquellos que además de leer nos gusta el cine) recomiendo, vivamente dos películas: Stalingrado, un filme alemán del año 1993, dirigido por Joseph Vilsmaier, se centra en el sufrimiento de los soldados alemanes en dicha batalla. Por contra, Enemigo a las puertas, 2001, de Jean Jacques Annaud, se centra en la figura del francotirador Vasili Záitsev.

Fuentes de información no faltan y seguro que no faltarán en este 70 aniversario.

Nostalgia de la Guerra Fría

26 Sep

El oso Misha luchando contra el "Imperio del Mal"

Todas las mañanas echo de menos los años de la Guerra Fría, todas las mañanas echo de menos a ese país al que Ronald Reagan denominaba el Imperio del Mal; cuando miraba al otro lado de la Bahía de Cádiz y veía la base de Rota, sólo podía ver un posible objetivo de los misiles intercontinentales soviéticos, y, sin embargo, vivíamos tranquilos, sólo había una amenaza, identificada y personificada en el bloque soviético. Hoy día la amenaza viene de muchas partes y tiene múltiples rostros. Aunque parezca una paradoja, el mundo actual es mucho más inseguro que aquel que vivía bajo la amenaza de la guerra nuclear.

Inseguro y aburrido, como decía alguien que escuché alguna vez en alguna parte: “Contra Franco se vivía mejor”, igualmente podíamos decir que contra los soviéticos se vivía mejor, al menos se hacía mejor música. Eso lo digo porque durante todo este fin de semana no he logrado sacarme de la cabeza una vieja canción de los Beatles: Back in the USSR. No es un tema propagandístico, ni a favor ni en contra de la URSS (bueno, y si lo era ¿qué más da?), pero al menos era divertido y, aunque careciese de elementos políticos que moviesen a desertar  a los ciudadanos del otro lado del Telón de Acero, seguro que los hacía bailar tanto que gustosamente hubiesen abandonado ese Imperio del Mal.

Cubierta del single Back in the USSR

Como en otras ocasiones os incluyo a quí la letra de la canción y un vídeo, en este caso los interpretes no son The Beatles, sino uno de ellos Paul McCartney en un concierto en el mejor de los emplazamientos posibles para interpretar esta canción: la Plaza Roja de Moscú.

A disfrutarlo… Con nostalgia

Back in the USSR

Flew in from Miami Beach BOAC
Didn’t get to bed last night
Oh, the way the paper bag was on my knee
Man, I had a dreadful flight
I’m back in the USSR
You don’t know how lucky you are, boy
Back in the USSR, yeah

Been away so long I hardly knew the place
Gee, it’s good to be back home
Leave it till tomorrow to unpack my case
Honey disconnect the phone
I’m back in the USSR
You don’t know how lucky you are, boy
Back in the US
Back in the US
Back in the USSR

Well the Ukraine girls really knock me out
They leave the west behind
And Moscow girls make me sing and shout
They Georgia’s always on my my my my my my my my my mind
Oh, come on
Hu Hey Hu, hey, ah, yeah
yeah, yeah, yeah
I’m back in the USSR
You don’t know how lucky you are, boys
Back in the USSR

Well the Ukraine girls really knock me out
They leave the west behind
And Moscow girls make me sing and shout
They Georgia’s always on my my my my my my my my my mind

Oh, show me round your snow peaked
mountain way down south
Take me to you daddy’s farm
Let me hear you balalaika’s ringing out
Come and keep your comrade warm
I’m back in the USSR
Hey, You don’t know how lucky you are, boy
Back in the USSR
Oh, let me tell you honey

La caída del “Imperio del Mal”

27 Nov

Esta desafortunada definición del Imperio soviético no es propia (para mi desgracia) sino de un político inexplicablemente exitoso: Ronald Reagan, actor de segunda fila, gobernador de California y presidente de los EE.UU., durante dos mandatos.

El desmoronamiento de la URSS coincidió, parcialmente, con Reagan y con Bush padre en el poder. Sin embargo, fue George Bush padre, quien como presidente de los EE.UU., asistió a dicho hito histórico.

En clase hemos visto reiteradas veces cómo el imperio soviético daba señales alarmantes de desmoronamiento desde los años setenta, pero fue la guerra de Afganistán entre 1978 y 1988 y la llegada de Mihail Gorbachov al poder los que desencadenarían la caída definitiva.

Para este post he escogido una serie de vídeos que os van a ayudar a poner cara a los líderes soviéticos (y rusos) de esos últimos años: Mihail Gorbachov y Boris Yeltsin. Como he dicho muchas veces en clase pensad por un momento que, durante ocho años, éste último fue el presidente de la Federación Rusa y, por tanto, responsable último y garante de las armas nucleares rusas (muchas).

Gorbachov ha sido un líder poco respetado por la historia, especialmente por la de su país, y ello a pesar de haber obtenido el Premio Nobel de la Paz en 1990. En los vídeos que mostramos a continuación podréis ver, en primer lugar, una entrevista realizada por Bernardo Neustadt, presentador de TV argentino, en 1992, poco después de dejar su cargo como presidente de la URSS.

Después de eso, la carrera política de Gorbachov quedó completamente parada, no es extraño que aceptase rodar anuncios para recaudar fondos para su Fundación (Foundation for Social, Economic and Political Research).

No obstante, sin duda, si alguien quiere conocer una “versión española” de Gorbachov tendrá que ver estos dos vídeos:

En este último Gorbachov es protagonista de una canción bastante lamentable, pero bueno, ahí queda.

Boris Yeltsin, oportunista político donde los haya, supo aprovechar el golpe de Estado contra Gorbachov y sus reformas políticas para encumbrase a lo más alto del poder en Rusia y contribuir a la liquidación definitiva de la URSS.

Ya hemos mostrado lo que quedó de Gorbachov después de estos actos, en los que estos líderes liquidaron lo que parecía que iba a ser un imperio eterno. El curriculum de Boris Yeltsin, bebedor consumado, está lleno de “espectáculos” como los que recogen estos vídeos:

En el caso de este otro no hace falta entender ruso para comprender qué le pasa al Presidente de Rusia

No obstante, quizás sea esta la imagen internacional más recordada de Boris Yeltsin

¿Lo ves?… ¡Ahora no lo ves!

24 Mar

Y al noveno día regresó”.

Siento mucho haber descuidado tanto tiempo el blog, pero las obligaciones al final de los trimestres se multiplican y, bueno, he abandonado un poco esta tarea.

Hoy en clase os he mandado un análisis y comentario de fotos trucadas en la antigua URSS durante el estalinismo, una tarea bastante meritoria en tiempos en los que el photoshop sólo era ciencia ficción. Os traigo aquí un ramillete de fotos trucadas en las que, generalmente, las víctimas eran los posibles rivales de Stalin. Y recordad la máxima, en este caso de George Orwell:

Quien controla el pasado controla el futuro”

 

¡Tururú! (No está trucada, pero es mi favorita)

¡Tururú! (No está trucada, pero es mi favorita)

Bien, como en toda historia, lo mejor es comenzar por el principio. Retrocedamos al año 1917 en plena revolución.

urss_truco_07

urss_truco_08

En la imagen superior, la original, se puede leer (quien sepa ruso) en el cartel de la tienda: “Relojes, oro y plata”; en la imagen superior, en cambio, la leyenda está más de acuerdo con los principios de la revolución: “Lucha por tus derechos”.

Saltamos al segundo aniversario de la Revolución, 1919.

urss_truco_04

urss_truco_05

¡Tachán! Trotsky desapareció. La segunda foto está realizada a partir de 1925, justo después de la caída en desgracia de Liev Trotsky. Stalin ya estaba en el poder y había que borrar cualquier indicio, huella o recuerdo de la cercanía de su rival con Lenin, sólo Iosiff Stalin podía ser su heredero.

1920, en plena guerra civil y durante el enfrentamiento contra Polonia, Lenin arenga a las tropas y a las masas frente al Teatro Bolshoi de Moscú.

 urss_truco_03

urss_truco_02

¡Tatachán,tatachán! Vuelve el hombre invisble: Liev Trotsky, o mejor dicho, desaparece de nuevo en la segunda de las fotos, también retocada después de su caída en desgracia 

1930, un ejemplo más de la paranoia estalinista

urss_truco_13

urss_truco_14

En la imagen superior un transeunte parece indicarle una dirección a Stalin, en la imagen inferior ya no hay nadie cerca de Stalin: ¿quién podría osar indicar ninguna dirección al “gran lider”?

1940

urss_truco_15

urss_truco_16

En las dos versiones Stalin camina junto al canal Moscú-Volga, sin embrgo, en la imagen inferior a Nikolai Yezhov se lo ha tragado la tierra (o el canal, si lo preferís). Las purgas alcanzaban a todos, incluso al que había sido dirigente del NKVD.

 PAra el final ha quedado una imagen histórica que, como diría el gran profeta Chiquito de la Calzada, tiene mas trucos que una película de chinos.

Mayo de 1945, Berlín, los soviéticos han conquistado Berlín y ondean la bandera roja sobre el tejado del Reichstag, ¡de verdad? Veamos:

urss_truco_11

Cielo sin humo, apariencia de clam. Un soldado ondea la bandera roja y un oficial ¡ojo!, con dos relojes de pulsera en la muñeca, le ayuda. Eso no estaba bien, según las autoridades soviéticas aun se combatía en Berlín y sus soldados no robaban y además respetaban a la población civil (¡ja! Que se lo pregunten a las alemanas). Así que a trucar se ha dicho: un poco de humo por aquí,  el resultado:

Le drapeau de la victoire

 Pero el humo no era muy dramático y los relojes seguían ahí y la gente se hace preguntas y las respuestas no suelen ser muy positivas para los defensores de Stalin, así que a ennegrecer el humo, a borrar los relojes. Mucho mejor ¿verdad?

urss_truco_10

Sin embargo, la verdad siempre sale a la luz y desenmascara al mentiroso cuando menos éste lo espera. Yevgeni Jaldei, el fotógrafo ucraniano que tomó esta emblemática imagen, realizó otras tomas desde diferentes ángulos y, en una de ellas se ve con claridad que no había combates, que la gente andaba tranquila por las calles y que, en realidad, esta foto fue un posado.

Posando para la posteridad

Posando para la posteridad

 Como esta otra de Joe Rosenthal (que no era soviético) también posada:

Las barras y estrellas ondeando sobre Iwo Jima

Las barras y estrellas ondeando sobre Iwo Jima

Holodomor: Matar de hambre

12 Mar
Las marcas visibles del hambre

Las marcas visibles del hambre

Vamos con un asunto que se circunscribe dentro del tema que estamos viendo, una de las consecuencias de la Revolución de 1917 y de la consiguiente guerra civil. Durante 17 meses entre 1932 y 1933, millones de personas fueron asesinadas por hambre en Ucrania; el número exacto de víctimas aún no ha podido ser determinado por los historiadores y demógrafos, ni tampoco sus tremendas consecuencias sobre las posteriores generaciones.

Una vez que Stalin ordena la colectivización de las tierras en 1930 se envía a miembros de choque del partido comunista para “ayudar” en la colectivización. El que se oponía era denunciado y deportado. Los impuestos, pagaderos en granos, se aumentaron exageradamente obligando así, a los campesinos, incorporarse a las granjas colectivas donde estos impuestos eran tres veces menores. La colectivización fue una verdadera guerra declarada por el Estado contra el modelo rural y tradicional. Los campesinos, el 82% de la población soviética, fueron obligados a entregar sus bienes y explotaciones a la colectivización, cuyas pautas de producción eran fijadas por las autoridades centrales.

Tras estallar disturbios y revueltas, rápidamente fue enviado el Ejército Rojo para ahogar la rebelión. Paralelamente la policía secreta inició una campaña de terror con el objetivo de romper el ánimo de los kulaks.  Fue un consciente acto terrorista de un sistema político contra gente pacífica, por cuya consecuencia desapareció no solo una numerosa capa de prósperos y libres campesinos-empresarios, sino también varias generaciones de la población rural. Fueron socavadas las bases sociales de la nación, sus tradiciones, su cultura espiritual y autóctona.

La decisión de utilizar el hambre provocándola artificialmente con la voluntad de “dar una lección” a los campesinos fue tomada en el otoño, en un contexto delicado para el Dictador, con la agudización de la crisis provocada por el primer plan quinquenal y el suicidio de su esposa. El 22 de octubre de 1932, son enviadas para Ucrania y para el Cáucaso del Norte dos “comisiones extraordinarias” dirigidas respectivamente por Viacheslav Mólotov y Lázar Kaganóvich con el objetivo de “acelerar las colectas” y teniendo el apoyo de los más altos responsables de la KGB. Simultáneamente, millares de agentes de la policía política y de paramilitares del partido fueron movilizados para paliar la ineficacia de las estructuras comunistas locales y reprimir cualquier acto de sabotaje. Entre Noviembre y Diciembre, más de 27.000 personas fueron detenidas, el 30% fueron dirigentes de las colectivizaciones y pequeños funcionarios rurales, acusados de haber cometido actos de sabotaje durante  la colectivización.

Por orden de Gobierno se prohibía todo tipo de comercio en las aldeas, se impedía el abastecimiento de productos alimenticios, se perseguía y se condenaba a 10 años de prisión y fusilamiento cualquier forma de utilización del pan, para pagar por el trabajo, en las regiones que no haubiesen cumplido con las cuotas establecidas de entrega de granos. Stalin ordenó sistemáticamente aumentos en las cuotas de producción de comida, lo que se llevó a cabo hasta el agotamiento de los suministros en los graneros ucranianos. La cosecha de trigo de 1933 se vendió en el mercado mundial a precios por debajo del mercado para agotarla. Se calcula que la cosecha de 1933 podría haber alimentado durante dos años a la población de Ucrania, llamada el granero de Europa

Stalin llamando a la colectivización

Stalin llamando a la colectivización

Siendo crítica la situación, el Partido Comunista de Ucrania solicitó a Stalin la reducción de las cuotas de comida, nuevamente se envió al Ejército Rojo para reprender al PC ucraniano. La policía secreta siguió siempre aterrorizando a la población realizando inspecciones aleatorias y apropiándose de toda la comida encontrada, considerada propiedad del Estado. El castigo por robar variaba, desde la muerte al envío mínimo de 10 años a un Gulag. Rápidamente se gestó una hambruna masiva y duradera. Durante los peores momentos se calcula que morían unas 25.000 personas cada día en Ucrania. Desde los países de Europa occidental y EE. UU. los emigrantes ucranianos respondieron enviando cargamentos de comida. La ayuda fue requisada por las autoridades soviéticas. Los gobiernos y la prensa occidental ignoraron durante mucho tiempo los informes sobre las hambrunas que periódicamente se escapaban al control soviético.

Portada de un periódico de Chicago relatando la catástrofe

Portada de un periódico de Chicago relatando la catástrofe

Probablemente, tomando en cuenta los resultados del censo poblacional del año 1937, la pérdida de vidas a consecuencias del agotamiento físico total, del tifus, de envenenamientos gastro-intestinales, canibalismo, represiones, suicidios debido al desorden psíquico y colapso social representaba, en el territorio de Ucrania, según las estimaciones más fiables, del orden de una pérdida total de entre 3 y 3,5 millones de personas. Stalin cimentaba su poder sobre la base de millones de cadaveres de sus propios conciudadanos. Esta masacre no era más que el preámbulo de las terribles matanzas que sobrevendrían en el mundo en los siguientes doce años: los campos de exterminio nazis, el frente ruso en la II Guerra Mundial, el bombardeo de DResde por parte de los aliados, la masacre de Nankin por parte de las tropas japonesas… El lado oscuro de los seres humanos se adueñó del globo durante esos años.

Aquí dejo un video elaborado por el Canal 7 de Argentina sobre el Holodomor

Y otro más compuesto con imágenes del Holodomor y con un tema musical en francés alusivo a esta masacre

Una muda

9 Mar

Sí, una muda. Y no hablo de ropa interior. Ahora toca una película muda ¡Toma ya!

Después de la sacudida de color, sonido y acción de V de Vendetta ahora toca otro tipo de acción, la de los marineros del Acorazado Potemkin, la del pueblo de Odessa en las escaleras más famosas de la historia del cine. Sólo os pido un favor: respetad y apreciad lo que hoy día está considerado un monumento, una obra de arte.

El acorazado Potemkin

El acorazado Potemkin

A %d blogueros les gusta esto: